My Little Girl
Capítulo 5
By Taty
―No quiero
―Kim por favor
Capítulo 5
By Taty
―No quiero
―Kim por favor
―No quiero mamá
―Sólo es la primaria –me miro arqueando una ceja, es igual a Tom –harás muchos amigos
―Tengo a Georg, Bill y a Gus
― ¿Te acuerdas cuando fuimos a Disneyland?
―Sí
―conociste a muchos niños y niñas
―Uhm –miró a un lado al parecer ya entendió –Ok, entonces ¿Cuándo empiezo?
―Pasado mañana
― ¿Tan rápido?
―Sí nena ya van a empezar clases, pasaste unas lindas vacaciones
―Si… ¿En dónde está papá? – ¡Mierda! Evadía esa pregunta, pero sabía que no podía ¿Cómo le diría a mi hija para que no se sienta mal que se fue a ver con alguien?“Tu padre se fue a ver con tu futura noviastra” pensé en lo que podría decirle.
―Salió a… a caminar
― ¿A caminar?
―Sí, a caminar, ya vendrá, ve a jugar con Scotty
―Ok –se fue pero sin antes darme una mirada de duda
Me relaje al momento que vi a Kim jugar con Scotty, estaba disfrutando de una limonada hasta que recibí una llamada.
― ¿Hola?
―Buenos días Tatiana habla con su jefe… soy Ryan Kress –bueno descarto que sea un viejo, su voz es gruesa y entendible y además suena como un chico menos de 30
―Oh, si ¿Qué se le ofrece Sr. Ryan Kress?
―Solo Ryan
―Ok, Ryan
―Sólo llamaba para informarle que mañana puede venir una hora más tarde ya que mañana hay una junta
― ¡Oh! Bueno muchas gracias
―No es nada, adiós
―Adiós –corté la llamada, necesitaba esa hora, un rato más para descansar.
Me arrojé a la cama de Kim como una plasta y cerré lentamente mis ojos, necesito un gran descanso. Al despertar ya todo está obscuro me había quedado profundamente dormida “¡Kimmy!” vino a mi mente eh inmediatamente me levante de la cama algo mareada y gracias a ello me golpe mi dedito en un maldito lado de la cama, hice todo lo posible para ignorar el dolor y fui a buscar a Kim, no la encontré por ninguna parte solo me encontré con Samanta la ama de llaves una señora muy amable.
―Hola Samanta ¿No has visto a Kim? –le pregunte agachándome para ver mi dedo
―Salió con el señor Tom
― ¡Uff! –dije aliviada, pero ¿A qué hora llegó Tom? ¿Por cuánto tiempo dormí? – ¿A qué hora llego Tom? –le pregunte encaminándome a la cocina
―El señor Tom llego a las cinco y media de la tarde y ahí mismo se fue con la niña Kimmy
― ¿No dijeron a donde se iban? –me detuve
―No, sólo salieron
―Ah bien, gracias Samanta –entré de una vez a la cocina y me serví en un vaso zumo de naranja – ¡Ahh! –exclame al beber el zumo, Samanta es una excelente cocinera
― ¡Mami! –escuche a Kim, fui a verla y la encontré junto a Tom
―Hola –los salude junto con una amable sonrisa
―Fuimos al cine, estabas dormida –me dijo Tom
―Oh si estaba un poco cansada –me incline para quedar a la altura de Kim – ¿Y qué película vieron mi amor?
―ninguna
― ¿Por qué? –le pregunte mirado a Tom
―Porque solo habían películas de terror y otras películas que tenían escenas de… –miro a Kim y luego para que ella no escuchara movió sus labios los cuales logre leer que decían “Sexo”
―Ah –me reí de una forma disimulada para que Kim no se diera cuenta, me reía porque Tom por Kim no dijo en voz alta su palabra adorada
―Voy a mi habitación –dijo Kimmy y se fue, me giré y me fui a sentar en el gran sofá frente a la TV
― ¿Mucho trabajo? –Me preguntó Tom sentándose junto a mí, asentí y seguí haciendo zapping– ¿Quieres salir a cenar?
― ¿Una cita? –lo regresé a mirar
―No, no ehm no diría que una cita
―Uhm… Ok… voy por mi… por dinero –me levante y me fui a la habitación de Kim
― ¿Saldrás con Tom? –me pregunto en cuanto cruce la puerta
― ¿Cómo lo…?
―Se escucha desde aquí la voz nerviosa de Tom
― ¿Cómo lo…?
―Pues los días que eh pasado con Tom y cuando lo conocí note sus diferentes tonos de voz y papá cuando está nervioso aparte de que sus manos tiemblan y sudan, alza un poco su voz.
―Ah… bueno si ya lo sabes me voy… –cogí mi bolso pero antes de irme mire a Kimmy –no creí que hasta en eso te pareces a Tom –dejé cerrando su puerta y fui a ver a Tom, él ya estaba en la puerta
― ¿Estas lista?
―Sí, vamos
Como suele hacer Tom me abrió la puerta de su auto y me prestó una de sus gorras para que nadie me viera.
― ¿Y a dónde iremos?
― Ya verás –dijo sin despegar los ojos de la autopista, yo en cambio me centre a ver lugares, hasta que vi uno de esos restaurantes familiares de comida rápida, de seguro el restaurant donde Tom piensa llevarme esta con miles de fotógrafos y esas cosas, así que cogí el volante de Tom y lo gire para ir al restaurant familiar, Tom frenó ipso facto y me miró con su ojos desorbitados.
― ¡¿Qué?!
― Vamos quita esa cara de desentendido y vamos a comer que muero de hambre –me miró impresionado y luego se estaciono.
By Rosaline
Mi suerte esta de cabeza llevo saliendo con Fernando 2 semanas y con Bill tengo varias fotos en los blogs de farándula y de fans de Tokio Hotel.
― ¡Solo somos amigos! –le dije a Fernando antes que saliera de la oficina lleva así desde que vio las fotos… pero si Fernando y yo también solo somos amigos ¿Por qué se pone así? – ¡Ash! Hombres
Después de mi trabajo fui a la casa de Tom a ver a Kim toque varias veces y salió Bill con una especie de tostada o algo así en sus manos mientras masticaba.
— ¿Sí? –dijo con la boca llena
— ¿Podrías tragar antes de hablar? –me miro con desdén y me cerró la puerta en la cara luego de unos segundos la volvió a abrir pero ya no traía su tostada.
—Pasa –se hizo a un lado, pase y vi que Kim camino hacia mí a zancadas
―Voy a ver algo –nos dijo Bill, de seguro para darnos privacidad a mí y a Kim. Me senté junto a Kim, ella coloreaba un libro así que tome una pintura azul y empecé a pintar un lago que había en ese libro
― ¿Qué tal tu primer día de escuela?
―Asqueroso, no es como el kínder
―Bueno el kínder es algo muy diferente a la escuela… -no sabía ni yo misma lo que le estaba diciendo
―Es increíble como mocosas de 5 años sean tan engreídas como unas de 14 o15 años
― ¿Te hicieron algo?
―Criticaron mi mochila… dicen que tiene demasiadas estampas, parche y botones ¡Dios, que es mi estilo!
―Lo sé Kimmy, lo sé. Esas son unas niñas consentidas que no tienen ningún estilo por la moda
―Criticaron el lazo azul y morado que me regalaste para ponerle de llavero a mi mochila
― ¡Mocosas de mierda! –deje de pintar y asenté fuertemente la pintura azul en la mesa - ¿Cómo se atreven? ¿Qué les pasa por su pequeño cerebro lleno de mierda infantil? Criticar el azul y el morado amo esos colores
―Lo sé Rosaline, lo sé. Ellas tan solo son unas consentidas que no tienen sentido de la moda
―Ni una mierda, a la próxima que te digan algo las botas al suelo por mal paridas
― ¿Y qué hago con lo que me dijo mi mami?
―Al diablo lo que dijo Tatiana no puedes andar por la vida con ese cliché de “No le des mano a la violencia, habla las cosas para eso está la boca” ¡Y una mierda! Las golpeas con tus pequeñas manitas en sus pequeños hociquitos por malditas criticonas
―Bueno chica no te enojes tanto que esta es mi batalla –me dio la pintura azul que hace rato asenté con brusquedad en la mesa
― Te adoro Kim
―Te adoro Rosaline
By Taty
Rosaline me llamo y me aviso que fue a visitar a Kim y que la había dejado dormida antes de irse así que podía ir de una sola vez a casa, después de cenar cada quien pago su cuenta y salimos como simples personas.
―Bueno vamos –me dijo jugando con las llaves de su auto
―No hay cuidado, me voy en un taxi
― ¿De qué hablas?
―Kim está dormida no tengo nada que hacer, así que hasta mañana
―Bueno, entonces déjame llevarte a tu casa y te ahorras dinero
―No es necesario, tengo suficiente para pagar un taxi
―Por favor no seas tan testaruda
―Y tú no seas tan ególatra
―Sólo quería tener una simple ci… cena
―Pues ya la tuviste así que ya
―Ya pues ya
―Ya
―Ya
―Ya –me quedo mirando y luego roló los ojos
―Ok, No quieres que te lleve, mejor
―Imbécil
―Inmadura
― ¡Já! Aquí el inmaduro es otro –levanté la mano para parar un taxi, para mi suerte uno inmediatamente paró
―Hey nena ¿A dónde te llevo? –me dijo el taxista
― ¡Yo te llevaré a la mierda si no te largas! –le gritó Tom junto a una mirada de desdén, el taxista sin decir nada se fue y quien le va a decir algo con semejante cara que tiene Tom
― ¡Estás loco! Hiciste que mi taxi se fuera… –me miro aun con esa mirada de rabia así que no le dije nada más y subí a su auto
Ni una palabra salió de la boca de ambos, él se limitaba a conducir y yo a mirar por la ventanilla, no quería que me bañara en sangre, da miedo esa mirada matadora de Tom, el taxista de milagro no salió acribillado.
― ¡¿Estas demente o qué?! –dijo sin dejar de ver la pista
― ¡Es lo mismo que te pregunto!
― ¿Pensabas ir en ese taxi?
―Sí, le alce la mano para que me llevara, es más que obvio
― ¿Y si era un psicópata?
―Por favor –me cruce de brazos
―Tal vez no llegabas a tu casa
―No seas dramático, ¿O acaso quieres hacer tu papel de héroe? Si es así pues, ¡Oh! ¡Gracias grandioso súper Trenzas! ¡Gracias a tu gran ego aplastante aplastaste al maldito taxista! –Tom detuvo el auto de golpe y como iba a una gran velocidad me raspe con el cinturón de seguridad, si no fuera porque llevaba el cinturón de seguridad y no me hubiera apoyado de la ventanilla, de seguro salía disparada por el parabrisas - ¡Idiota! –le grité mientras sobaba mi pecho que el cinturón raspó
―Lo siento pero una vez más súper trenzas te salvó –dijo y arranco, lo mire de reojo y pude ver que se moría por partirse de la risa
―Aquí, gracias –dije quitándome el cinturón de seguridad
―Aún faltan un par de calles
― ¿Y? Prefiero caminar
―No empieces caprichosa
― ¿No vas a parar? Bien –abrí la puerta
― ¡Oye! –se detuvo –Definitivamente estas ¡Loca!
―Definitivamente eres un ¡Inmaduro! –salí del auto y deje dando un portazo
― ¡Eh! ¡Más cuidado con el auto! –grito mientras me miraba por la ventana
―Lo siento maldito auto –dije dándole unos suaves golpes al auto - ¡Lo siento por que un maldito engreído está manejándote!
― ¡¿Cómo te atreves decirle eso a un auto?! ¡Es un auto! ¡Eres una demente!
― ¡Tú eres un tonto, patán, bruto, que se acuesta con quien se le cruce por el camino!
― ¡Y tu…!
― ¡Jóvenes por favor esto es una residencia con niños! –Un señor más o menos de unos 40 años salió de su casa a regañarnos
―Lo sentimos –dije apenada y el señor entró a su casa - ¿Si ves lo que haces?
― ¡¿Yo?! Si tú fuiste la que empezó todo
― ¡Ash! Ya olvídalo –empecé a caminar
―Sube al auto
―No, gracias
―Compórtate como una chica madura
―Ok seamos maduros –me acerque al auto abrí la puerta y entre –Llévame a mi maldita casa
― ¡Que madura!
[…]
Al día siguiente fui a mi trabajo y ahí estaba mi jefe mi sexy jefe, así es, el maldito se parte solo hasta se me hace agüita la boca cada vez que lo veo, tiene un Porch 911 y está todo vestido de Armani, Dios es perfecto y esa sonrisa ¡Uf! Todas las empleadas de esta empresa al ver esa hermosa sonrisa caemos definitivamente al suelo, bueno ya exagero ¡Pero es que el chico esta bueno!
―Señorita Tatiana me lleva los informes semanales –dijo mientras tecleaba en su IPhone ¿Acaso solo existe su maldito teléfono? ¡Hola, estoy aquí! Míreme por lo menos mientras me habla ¡Ush!
Dejé de maldecirlo mentalmente y fui a dejarle los informes en la mesa y salí por las mismas “¡Gracias!” me agradecí internamente ya que el maldito no lo hizo, es guapo pero lo que no tiene de feo lo tiene de estirado.
By Kimmy
Genial, otra vez regresar a ese instituto lleno de mocosas artificiales, “¿Cómo es posible que a una temprana edad las “niñas” quieran ser unas señoritas artificiales?”, me preguntaba a cada instante, pero no encontraba la jodida respuesta. Así es tengo este terrible vulgabulario gracias a Rosaline, bueno mi madre también, no es una santa.
Tom mientras conducía iba según el “alentándome”, pero solo conseguía que me arrepintiera cada segundo de mi existencia.
― ¡Llegamos! –dijo mi padre con una tremenda sonrisa mientras alzaba las cejas
― ¡Que emocionante! –dije con todo el sarcasmo del mundo
―Kim solo son… -abrí la puerta del auto antes que comenzara con sus estúpidas palabras que me hacen hinchar la cabeza
―Ya se, ya se –cerré la puerta del auto - ¿Vendrás a recogerme?
―Si amor, estaré aquí a las 3:00 pm
―Ok, perfecto… bye
―Te amo princesa, cuídate
―Te amo… no hagas nada malo
Entré lentamente al aula y me dirigí a mi asiento “Quinto asiento de la tercera fila” repetí mental mente con la vocecita de mi nueva maestra.
―Hola –dijo el niño que se sienta junto a mí, miré atrás por si acaso no me saludaba a mí y así evitar hacer el ridículo -¿No saludas? –se levantó de su asiento y camino hacia mí, solo estábamos los dos en el aula
―Oh, sí lo siento… ehm hola
―Me llamo Mike
―Kimmy –puse mi mochila en mi escritorio -¿Llegaste hoy?
―No, desde ayer –me miró –Al igual que tú, solo que no pude saludarte ya que estaba perdido con eso de los libros
―Ahh
― ¡Buenos días! –Estaba todo bien hasta que se escuchó esa maldita voz chillona
―Hola –la saludó Mike, yo en cambio pase de ella
― ¿Qué hacen?
―Nada que te importe –ella me miro con los ojos muy abiertos
―Perdón… solo era ¡Ash! Ya, lo siento por lo que dije ayer
― ¿Qué cosa? Mejor dicho cuál de tantas cosas que me dijiste ayer
―Perdón por no ayudarte con los cuadernos cuando se te cayeron y pisártelos, por decir que tu mochila es asquerosa, de hecho es genial
―Ya, ya –su voz estaba torturando mis oídos –solo deja de hablar
Debo admitir que las clases se me hicieron cortas, ya que solo nos hicieron utilizar acuarelas, Mike es un chico divertido, estuvimos juntos en clases, pintamos hasta nuestras caras incluido el trasero de la voz chillona, es decir, Ashley, al momento del receso Mike y yo nos fuimos a lavar la cara, muchas niñas incluidas las de 3er año me miraban demasiado mal porque estaba con Mike, él es un niño lindo… si lindo no es que me guste, solo que mirándolo bien si es lindo, su cabello es castaño y un poco ondulado, su nariz respingada, unos ojos azules hermosos, unas pestañas largas que los hacían lucir mucho más hermosos.
― ¿Cómo se llaman tus padres?
―Mi mamá se llama Tatiana y mi papá Tom –le conteste mientras abría la botella de Coca-Cola
―Ahh ¿Cuánto tiempo llevan casados?
―No, no ellos son solo amigos
―Entonces no tienes hermanos
―No ¿Y tú?
―Sí dos hermanas la una tiene 4 años y la otra viene en camino
―Entonces tus padres son felizmente casados
―No, mi padre y mi madre se divorciaron hace un año y mi hermana que se encuentra en camino es de mi madre y Francis
― ¿Te agradaFrancis?
―Sí, aunque admito que tengo un poco de celos
―Eso es tierno –le sonreí, pero inmediatamente borre mi sonrisa -¿Cómo se llama tu hermana?
—Nicol y la que viene Fernanda
—Ahh –seguimos hablando de todo un poco, al parecer su padre está en Barcelona–España, lo llama todos los fines de semana, Mike ama a su padre al igual que su madre
A la salida Mike y Ashley se sentaron junto a mí a esperar a nuestros respectivos padres, primero llego el padre de Ashley, vi que un Cadillac se acercaba, así que me despedí de Mike.
—Mi padre llegó… nos vemos mañana
—Sí y mi madre también –miro a un lado y movió su mano en señal de saludo –nos vemos –se fue sin antes dedicarme una sonrisa
Fui hasta el auto de Tom y abrí la puerta, él estaba con una gorra y unas gafas.
—Que puntual –cerré la puerta del auto
—Son las 3 –dijo alarmado
—Sí, por eso mismo
—Por mi niña lo que sea –hizo algo como acercarse me hice más atrás, lo mire extraño y nuevamente se acercó y beso mi frente, me agrado mucho ese beso en mi frente en especial me agrado que mi papá besara mi frente, me miró y me dio una sonrisa
— ¿Dónde vamos?
—Ah un restaurant ahí nos están esperando tu mamá, Bill y Rosaline
15 Días después
Me he acostumbrado a estar con Mike y Ashley, para que son una buena compañía, Tom y mi madre se llevan bien me agrada ese ambiente, es gracioso cuando Bill y Rosaline discuten, se persiguen por toda la casa mientras se arrojan cosas.
Esta mañana esta perfecta para salir a comer en algún lago, Bill como siempre nos llevó a jalones a las 7 am hoy sábado a un hermoso ¡Día de campo!
—Joder Bill ¿Cuánto falta? –dijo Tom frotando sus ojos con sus manos
—Poco
—Dijiste eso hace un rato
—Hace un rato preguntaste
—Pero ya quiero llegar
—Si dejas de preguntar y entretenerme mientras conduzco, llegaremos más pronto
— ¿Falta poco?
— ¡Mierda Tom! Ya deja que el otro conduzca
— ¡Rosaline! –le grito mamá a mi tía por su vulgabulario y tapo mis oídos
—Ya la escuché –dije quitándome las manos de mi mamá de mis orejas
— ¿Si vez Rosaline? si mantuvieras tu boca cerrada Kim no escucharía vulgaridades –dijo mi padre mientras se giraba para ver a Rosaline
—Tu cállate –le apretó la nariz a Tom
— ¡Maldita sea, Rosaline! ¡Duele! –se quejó mientras tapaba su nariz
—Y luego soy yo la que tiene un mal vocabulario
— ¡Ya! –gritó Bill
— ¡El empieza!
— ¡Ella empieza!
— ¡Ya! –esta vez gritó mamá
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
Todos ellos empezaron a gritar como unos locos, “Esto será un largo día de campo” pensé
―Sólo es la primaria –me miro arqueando una ceja, es igual a Tom –harás muchos amigos
―Tengo a Georg, Bill y a Gus
― ¿Te acuerdas cuando fuimos a Disneyland?
―Sí
―conociste a muchos niños y niñas
―Uhm –miró a un lado al parecer ya entendió –Ok, entonces ¿Cuándo empiezo?
―Pasado mañana
― ¿Tan rápido?
―Sí nena ya van a empezar clases, pasaste unas lindas vacaciones
―Si… ¿En dónde está papá? – ¡Mierda! Evadía esa pregunta, pero sabía que no podía ¿Cómo le diría a mi hija para que no se sienta mal que se fue a ver con alguien?“Tu padre se fue a ver con tu futura noviastra” pensé en lo que podría decirle.
―Salió a… a caminar
― ¿A caminar?
―Sí, a caminar, ya vendrá, ve a jugar con Scotty
―Ok –se fue pero sin antes darme una mirada de duda
Me relaje al momento que vi a Kim jugar con Scotty, estaba disfrutando de una limonada hasta que recibí una llamada.
― ¿Hola?
―Buenos días Tatiana habla con su jefe… soy Ryan Kress –bueno descarto que sea un viejo, su voz es gruesa y entendible y además suena como un chico menos de 30
―Oh, si ¿Qué se le ofrece Sr. Ryan Kress?
―Solo Ryan
―Ok, Ryan
―Sólo llamaba para informarle que mañana puede venir una hora más tarde ya que mañana hay una junta
― ¡Oh! Bueno muchas gracias
―No es nada, adiós
―Adiós –corté la llamada, necesitaba esa hora, un rato más para descansar.
Me arrojé a la cama de Kim como una plasta y cerré lentamente mis ojos, necesito un gran descanso. Al despertar ya todo está obscuro me había quedado profundamente dormida “¡Kimmy!” vino a mi mente eh inmediatamente me levante de la cama algo mareada y gracias a ello me golpe mi dedito en un maldito lado de la cama, hice todo lo posible para ignorar el dolor y fui a buscar a Kim, no la encontré por ninguna parte solo me encontré con Samanta la ama de llaves una señora muy amable.
―Hola Samanta ¿No has visto a Kim? –le pregunte agachándome para ver mi dedo
―Salió con el señor Tom
― ¡Uff! –dije aliviada, pero ¿A qué hora llegó Tom? ¿Por cuánto tiempo dormí? – ¿A qué hora llego Tom? –le pregunte encaminándome a la cocina
―El señor Tom llego a las cinco y media de la tarde y ahí mismo se fue con la niña Kimmy
― ¿No dijeron a donde se iban? –me detuve
―No, sólo salieron
―Ah bien, gracias Samanta –entré de una vez a la cocina y me serví en un vaso zumo de naranja – ¡Ahh! –exclame al beber el zumo, Samanta es una excelente cocinera
― ¡Mami! –escuche a Kim, fui a verla y la encontré junto a Tom
―Hola –los salude junto con una amable sonrisa
―Fuimos al cine, estabas dormida –me dijo Tom
―Oh si estaba un poco cansada –me incline para quedar a la altura de Kim – ¿Y qué película vieron mi amor?
―ninguna
― ¿Por qué? –le pregunte mirado a Tom
―Porque solo habían películas de terror y otras películas que tenían escenas de… –miro a Kim y luego para que ella no escuchara movió sus labios los cuales logre leer que decían “Sexo”
―Ah –me reí de una forma disimulada para que Kim no se diera cuenta, me reía porque Tom por Kim no dijo en voz alta su palabra adorada
―Voy a mi habitación –dijo Kimmy y se fue, me giré y me fui a sentar en el gran sofá frente a la TV
― ¿Mucho trabajo? –Me preguntó Tom sentándose junto a mí, asentí y seguí haciendo zapping– ¿Quieres salir a cenar?
― ¿Una cita? –lo regresé a mirar
―No, no ehm no diría que una cita
―Uhm… Ok… voy por mi… por dinero –me levante y me fui a la habitación de Kim
― ¿Saldrás con Tom? –me pregunto en cuanto cruce la puerta
― ¿Cómo lo…?
―Se escucha desde aquí la voz nerviosa de Tom
― ¿Cómo lo…?
―Pues los días que eh pasado con Tom y cuando lo conocí note sus diferentes tonos de voz y papá cuando está nervioso aparte de que sus manos tiemblan y sudan, alza un poco su voz.
―Ah… bueno si ya lo sabes me voy… –cogí mi bolso pero antes de irme mire a Kimmy –no creí que hasta en eso te pareces a Tom –dejé cerrando su puerta y fui a ver a Tom, él ya estaba en la puerta
― ¿Estas lista?
―Sí, vamos
Como suele hacer Tom me abrió la puerta de su auto y me prestó una de sus gorras para que nadie me viera.
― ¿Y a dónde iremos?
― Ya verás –dijo sin despegar los ojos de la autopista, yo en cambio me centre a ver lugares, hasta que vi uno de esos restaurantes familiares de comida rápida, de seguro el restaurant donde Tom piensa llevarme esta con miles de fotógrafos y esas cosas, así que cogí el volante de Tom y lo gire para ir al restaurant familiar, Tom frenó ipso facto y me miró con su ojos desorbitados.
― ¡¿Qué?!
― Vamos quita esa cara de desentendido y vamos a comer que muero de hambre –me miró impresionado y luego se estaciono.
By Rosaline
Mi suerte esta de cabeza llevo saliendo con Fernando 2 semanas y con Bill tengo varias fotos en los blogs de farándula y de fans de Tokio Hotel.
― ¡Solo somos amigos! –le dije a Fernando antes que saliera de la oficina lleva así desde que vio las fotos… pero si Fernando y yo también solo somos amigos ¿Por qué se pone así? – ¡Ash! Hombres
Después de mi trabajo fui a la casa de Tom a ver a Kim toque varias veces y salió Bill con una especie de tostada o algo así en sus manos mientras masticaba.
— ¿Sí? –dijo con la boca llena
— ¿Podrías tragar antes de hablar? –me miro con desdén y me cerró la puerta en la cara luego de unos segundos la volvió a abrir pero ya no traía su tostada.
—Pasa –se hizo a un lado, pase y vi que Kim camino hacia mí a zancadas
―Voy a ver algo –nos dijo Bill, de seguro para darnos privacidad a mí y a Kim. Me senté junto a Kim, ella coloreaba un libro así que tome una pintura azul y empecé a pintar un lago que había en ese libro
― ¿Qué tal tu primer día de escuela?
―Asqueroso, no es como el kínder
―Bueno el kínder es algo muy diferente a la escuela… -no sabía ni yo misma lo que le estaba diciendo
―Es increíble como mocosas de 5 años sean tan engreídas como unas de 14 o15 años
― ¿Te hicieron algo?
―Criticaron mi mochila… dicen que tiene demasiadas estampas, parche y botones ¡Dios, que es mi estilo!
―Lo sé Kimmy, lo sé. Esas son unas niñas consentidas que no tienen ningún estilo por la moda
―Criticaron el lazo azul y morado que me regalaste para ponerle de llavero a mi mochila
― ¡Mocosas de mierda! –deje de pintar y asenté fuertemente la pintura azul en la mesa - ¿Cómo se atreven? ¿Qué les pasa por su pequeño cerebro lleno de mierda infantil? Criticar el azul y el morado amo esos colores
―Lo sé Rosaline, lo sé. Ellas tan solo son unas consentidas que no tienen sentido de la moda
―Ni una mierda, a la próxima que te digan algo las botas al suelo por mal paridas
― ¿Y qué hago con lo que me dijo mi mami?
―Al diablo lo que dijo Tatiana no puedes andar por la vida con ese cliché de “No le des mano a la violencia, habla las cosas para eso está la boca” ¡Y una mierda! Las golpeas con tus pequeñas manitas en sus pequeños hociquitos por malditas criticonas
―Bueno chica no te enojes tanto que esta es mi batalla –me dio la pintura azul que hace rato asenté con brusquedad en la mesa
― Te adoro Kim
―Te adoro Rosaline
By Taty
Rosaline me llamo y me aviso que fue a visitar a Kim y que la había dejado dormida antes de irse así que podía ir de una sola vez a casa, después de cenar cada quien pago su cuenta y salimos como simples personas.
―Bueno vamos –me dijo jugando con las llaves de su auto
―No hay cuidado, me voy en un taxi
― ¿De qué hablas?
―Kim está dormida no tengo nada que hacer, así que hasta mañana
―Bueno, entonces déjame llevarte a tu casa y te ahorras dinero
―No es necesario, tengo suficiente para pagar un taxi
―Por favor no seas tan testaruda
―Y tú no seas tan ególatra
―Sólo quería tener una simple ci… cena
―Pues ya la tuviste así que ya
―Ya pues ya
―Ya
―Ya
―Ya –me quedo mirando y luego roló los ojos
―Ok, No quieres que te lleve, mejor
―Imbécil
―Inmadura
― ¡Já! Aquí el inmaduro es otro –levanté la mano para parar un taxi, para mi suerte uno inmediatamente paró
―Hey nena ¿A dónde te llevo? –me dijo el taxista
― ¡Yo te llevaré a la mierda si no te largas! –le gritó Tom junto a una mirada de desdén, el taxista sin decir nada se fue y quien le va a decir algo con semejante cara que tiene Tom
― ¡Estás loco! Hiciste que mi taxi se fuera… –me miro aun con esa mirada de rabia así que no le dije nada más y subí a su auto
Ni una palabra salió de la boca de ambos, él se limitaba a conducir y yo a mirar por la ventanilla, no quería que me bañara en sangre, da miedo esa mirada matadora de Tom, el taxista de milagro no salió acribillado.
― ¡¿Estas demente o qué?! –dijo sin dejar de ver la pista
― ¡Es lo mismo que te pregunto!
― ¿Pensabas ir en ese taxi?
―Sí, le alce la mano para que me llevara, es más que obvio
― ¿Y si era un psicópata?
―Por favor –me cruce de brazos
―Tal vez no llegabas a tu casa
―No seas dramático, ¿O acaso quieres hacer tu papel de héroe? Si es así pues, ¡Oh! ¡Gracias grandioso súper Trenzas! ¡Gracias a tu gran ego aplastante aplastaste al maldito taxista! –Tom detuvo el auto de golpe y como iba a una gran velocidad me raspe con el cinturón de seguridad, si no fuera porque llevaba el cinturón de seguridad y no me hubiera apoyado de la ventanilla, de seguro salía disparada por el parabrisas - ¡Idiota! –le grité mientras sobaba mi pecho que el cinturón raspó
―Lo siento pero una vez más súper trenzas te salvó –dijo y arranco, lo mire de reojo y pude ver que se moría por partirse de la risa
―Aquí, gracias –dije quitándome el cinturón de seguridad
―Aún faltan un par de calles
― ¿Y? Prefiero caminar
―No empieces caprichosa
― ¿No vas a parar? Bien –abrí la puerta
― ¡Oye! –se detuvo –Definitivamente estas ¡Loca!
―Definitivamente eres un ¡Inmaduro! –salí del auto y deje dando un portazo
― ¡Eh! ¡Más cuidado con el auto! –grito mientras me miraba por la ventana
―Lo siento maldito auto –dije dándole unos suaves golpes al auto - ¡Lo siento por que un maldito engreído está manejándote!
― ¡¿Cómo te atreves decirle eso a un auto?! ¡Es un auto! ¡Eres una demente!
― ¡Tú eres un tonto, patán, bruto, que se acuesta con quien se le cruce por el camino!
― ¡Y tu…!
― ¡Jóvenes por favor esto es una residencia con niños! –Un señor más o menos de unos 40 años salió de su casa a regañarnos
―Lo sentimos –dije apenada y el señor entró a su casa - ¿Si ves lo que haces?
― ¡¿Yo?! Si tú fuiste la que empezó todo
― ¡Ash! Ya olvídalo –empecé a caminar
―Sube al auto
―No, gracias
―Compórtate como una chica madura
―Ok seamos maduros –me acerque al auto abrí la puerta y entre –Llévame a mi maldita casa
― ¡Que madura!
[…]
Al día siguiente fui a mi trabajo y ahí estaba mi jefe mi sexy jefe, así es, el maldito se parte solo hasta se me hace agüita la boca cada vez que lo veo, tiene un Porch 911 y está todo vestido de Armani, Dios es perfecto y esa sonrisa ¡Uf! Todas las empleadas de esta empresa al ver esa hermosa sonrisa caemos definitivamente al suelo, bueno ya exagero ¡Pero es que el chico esta bueno!
―Señorita Tatiana me lleva los informes semanales –dijo mientras tecleaba en su IPhone ¿Acaso solo existe su maldito teléfono? ¡Hola, estoy aquí! Míreme por lo menos mientras me habla ¡Ush!
Dejé de maldecirlo mentalmente y fui a dejarle los informes en la mesa y salí por las mismas “¡Gracias!” me agradecí internamente ya que el maldito no lo hizo, es guapo pero lo que no tiene de feo lo tiene de estirado.
By Kimmy
Genial, otra vez regresar a ese instituto lleno de mocosas artificiales, “¿Cómo es posible que a una temprana edad las “niñas” quieran ser unas señoritas artificiales?”, me preguntaba a cada instante, pero no encontraba la jodida respuesta. Así es tengo este terrible vulgabulario gracias a Rosaline, bueno mi madre también, no es una santa.
Tom mientras conducía iba según el “alentándome”, pero solo conseguía que me arrepintiera cada segundo de mi existencia.
― ¡Llegamos! –dijo mi padre con una tremenda sonrisa mientras alzaba las cejas
― ¡Que emocionante! –dije con todo el sarcasmo del mundo
―Kim solo son… -abrí la puerta del auto antes que comenzara con sus estúpidas palabras que me hacen hinchar la cabeza
―Ya se, ya se –cerré la puerta del auto - ¿Vendrás a recogerme?
―Si amor, estaré aquí a las 3:00 pm
―Ok, perfecto… bye
―Te amo princesa, cuídate
―Te amo… no hagas nada malo
Entré lentamente al aula y me dirigí a mi asiento “Quinto asiento de la tercera fila” repetí mental mente con la vocecita de mi nueva maestra.
―Hola –dijo el niño que se sienta junto a mí, miré atrás por si acaso no me saludaba a mí y así evitar hacer el ridículo -¿No saludas? –se levantó de su asiento y camino hacia mí, solo estábamos los dos en el aula
―Oh, sí lo siento… ehm hola
―Me llamo Mike
―Kimmy –puse mi mochila en mi escritorio -¿Llegaste hoy?
―No, desde ayer –me miró –Al igual que tú, solo que no pude saludarte ya que estaba perdido con eso de los libros
―Ahh
― ¡Buenos días! –Estaba todo bien hasta que se escuchó esa maldita voz chillona
―Hola –la saludó Mike, yo en cambio pase de ella
― ¿Qué hacen?
―Nada que te importe –ella me miro con los ojos muy abiertos
―Perdón… solo era ¡Ash! Ya, lo siento por lo que dije ayer
― ¿Qué cosa? Mejor dicho cuál de tantas cosas que me dijiste ayer
―Perdón por no ayudarte con los cuadernos cuando se te cayeron y pisártelos, por decir que tu mochila es asquerosa, de hecho es genial
―Ya, ya –su voz estaba torturando mis oídos –solo deja de hablar
Debo admitir que las clases se me hicieron cortas, ya que solo nos hicieron utilizar acuarelas, Mike es un chico divertido, estuvimos juntos en clases, pintamos hasta nuestras caras incluido el trasero de la voz chillona, es decir, Ashley, al momento del receso Mike y yo nos fuimos a lavar la cara, muchas niñas incluidas las de 3er año me miraban demasiado mal porque estaba con Mike, él es un niño lindo… si lindo no es que me guste, solo que mirándolo bien si es lindo, su cabello es castaño y un poco ondulado, su nariz respingada, unos ojos azules hermosos, unas pestañas largas que los hacían lucir mucho más hermosos.
― ¿Cómo se llaman tus padres?
―Mi mamá se llama Tatiana y mi papá Tom –le conteste mientras abría la botella de Coca-Cola
―Ahh ¿Cuánto tiempo llevan casados?
―No, no ellos son solo amigos
―Entonces no tienes hermanos
―No ¿Y tú?
―Sí dos hermanas la una tiene 4 años y la otra viene en camino
―Entonces tus padres son felizmente casados
―No, mi padre y mi madre se divorciaron hace un año y mi hermana que se encuentra en camino es de mi madre y Francis
― ¿Te agradaFrancis?
―Sí, aunque admito que tengo un poco de celos
―Eso es tierno –le sonreí, pero inmediatamente borre mi sonrisa -¿Cómo se llama tu hermana?
—Nicol y la que viene Fernanda
—Ahh –seguimos hablando de todo un poco, al parecer su padre está en Barcelona–España, lo llama todos los fines de semana, Mike ama a su padre al igual que su madre
A la salida Mike y Ashley se sentaron junto a mí a esperar a nuestros respectivos padres, primero llego el padre de Ashley, vi que un Cadillac se acercaba, así que me despedí de Mike.
—Mi padre llegó… nos vemos mañana
—Sí y mi madre también –miro a un lado y movió su mano en señal de saludo –nos vemos –se fue sin antes dedicarme una sonrisa
Fui hasta el auto de Tom y abrí la puerta, él estaba con una gorra y unas gafas.
—Que puntual –cerré la puerta del auto
—Son las 3 –dijo alarmado
—Sí, por eso mismo
—Por mi niña lo que sea –hizo algo como acercarse me hice más atrás, lo mire extraño y nuevamente se acercó y beso mi frente, me agrado mucho ese beso en mi frente en especial me agrado que mi papá besara mi frente, me miró y me dio una sonrisa
— ¿Dónde vamos?
—Ah un restaurant ahí nos están esperando tu mamá, Bill y Rosaline
15 Días después
Me he acostumbrado a estar con Mike y Ashley, para que son una buena compañía, Tom y mi madre se llevan bien me agrada ese ambiente, es gracioso cuando Bill y Rosaline discuten, se persiguen por toda la casa mientras se arrojan cosas.
Esta mañana esta perfecta para salir a comer en algún lago, Bill como siempre nos llevó a jalones a las 7 am hoy sábado a un hermoso ¡Día de campo!
—Joder Bill ¿Cuánto falta? –dijo Tom frotando sus ojos con sus manos
—Poco
—Dijiste eso hace un rato
—Hace un rato preguntaste
—Pero ya quiero llegar
—Si dejas de preguntar y entretenerme mientras conduzco, llegaremos más pronto
— ¿Falta poco?
— ¡Mierda Tom! Ya deja que el otro conduzca
— ¡Rosaline! –le grito mamá a mi tía por su vulgabulario y tapo mis oídos
—Ya la escuché –dije quitándome las manos de mi mamá de mis orejas
— ¿Si vez Rosaline? si mantuvieras tu boca cerrada Kim no escucharía vulgaridades –dijo mi padre mientras se giraba para ver a Rosaline
—Tu cállate –le apretó la nariz a Tom
— ¡Maldita sea, Rosaline! ¡Duele! –se quejó mientras tapaba su nariz
—Y luego soy yo la que tiene un mal vocabulario
— ¡Ya! –gritó Bill
— ¡El empieza!
— ¡Ella empieza!
— ¡Ya! –esta vez gritó mamá
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
— ¡Ahh!
Todos ellos empezaron a gritar como unos locos, “Esto será un largo día de campo” pensé
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