My Little Girl
Capítulo
6
BY BILL:
Tom y Taty
parecía una linda pareja, ambos se ayudaban para preparar el día de campo, vi
que Kim los miraba con una gran sonrisa dibujada en su rostro, es más que obvio
que le gusta ver a sus padres juntos.
—Tantos bichos
que me han picado… ¡Me han dejado como un monstruo! –se sentó frente a mi
mientras rascaba su codo izquierdo
—No seas
exagerada Rosaline, tan solo son unos cuantos piquetes
— ¿Unos cuantos?
¿Unos cuantos? 55 para ser exactos ¡Agh! –Dijo al momento que dio un golpe a su
pierna - ¡Ahora son 56!
— ¿No te pusiste
protector?
— ¿A caso se
nota que me lo he puesto? –dijo dándole una revisión a su cuerpo con sus ojos
mientras abría sus brazos
—Ehm no
—Ya pues Bill
deja de preguntar estupideces
—No tengo la culpa
de que te hayas olvidado de usar protector
—No, claro que
no, pero es tu culpa que hayamos venido aquí, ¿Por qué me tienen que arrastrar
a estos lugares? –dijo lo último haciéndose la víctima, puso sus brazos en la
mesa y en estos puso su cabeza mientras miraba a un lado
—Ya mujer, deja
el drama –di unas palmaditas a su brazo
— ¡No es drama!
¡Ah! ¡Otro vicho!
—Tranquila, es
una simple abejita
—No es una
simple “¡Abejita!” –Me imitó lo
último de una forma exagerada –Pican y dejan su aguijón y se hincha y en fin la
cosa es que duele –miraba por donde la abeja volaba
— ¡Oh, no puede
ser! ¡Con un demonio! ¡La abeja te ataca! –grite para asustarla y así lo hice,
de un brinco salió corriendo a esconderse en el auto
Escuche la
canción de mi teléfono celular y lo saque de mi bolcillo para contestar.
—Bill ¡¿Me puedes explicar que está pasando?! –dijo en cuanto aplaste el
botón verde para contestar, ni siquiera me dejo decir “Hola”, ni siquiera vi quien es, pero esa voz la reconozco aunque
estuviese en coma.
— Ho… o… hola mami –dije con miedo, tenía el
corazón en la boca, de seguro es la razón por la que mi voz sale temblorosa
BY TATY:
— ¿Tu mamá
quiere conocernos a Kimmy y a mí? –ahora sí que todo se me complicaba, con lo
que me dijo Tom, bueno le saqué a Tom ya que no me quería decir nada
—Sí, mañana
iremos
— Kim tiene
clases ¿Recuerdas?
—Podemos pedirle
permiso –se sentó junto a mí – Oye tranquila, estoy seguro de que las va a amar
—Tom…
—A mi madre le
encantan los niños, lo sé porque Bill y yo éramos unos diablos de traviesos
—¡¿Y yo?!
¡¿Acaso piensas que es agradable decir que me embarace a una temprana edad?!
¡¿No piensas en mis sentimientos?!
—¡Si pienso! ¡También
es duro para mí! Decir que le dañe el futuro a una chica, linda, agradable,
sonriente, inteligente…. Es muy difícil explicárselo a Kim y será difícil
decírselo a mi madre y a Gordon fue difícil decirle a Bill
—Tom no te lo he
dicho todo
— ¿De qué
hablas?... si estas nerviosa confía en mí, yo te aseguro que todo saldrá bien
–tomo mi mano y me sonrió de una forma amable
—No son nervios…
solo que la verdad es que al principio iba… quise abortar
— ¿Qué?
***
5 años atrás:
—No sé qué hacer
—Lo único que te
pedo aconsejar es que debes hablar con tu mamá
—Sé lo difícil
que todo esto va a ser… -Antes de que dijera algo mas Rosaline se levantó y fue
a ver mi teléfono
—Llámalo
— ¿A quién?
–pregunte frunciendo el ceño
—Pues a Tom, no
me digas que…. No te dio su número ¿verdad?
—No, eso no es
lo importante ahora
—Si es
importante, debes ir a decírselo Tom tiene que saberlo
— ¡¿Qué parte de
que ya se fue no entiendes?!
—Pues podrías ir
a verlo en su próxima gira o en Alemania
—Oh si claro
–empecé a exagerar –le diré y el me dirá
“No te creo” y vendré con una gran
sonrisa y una panza
—No lo veas así
—Es que es
verdad, él ni de chiste me dirá te creo cuidemos a nuestro hijo ¡Viva, viva!...
por favor Rosaline ¿No crees que siendo famosos ya les han llegado con esas?
Aunque esta es verdad
— Entonces ¿Qué
piensas hacer?
—Yo…
—No digas que
abortar
—No tengo otra
opción, soy una patoja y no estoy apta para cuidar otra vida
— ¡Entonces da a
tu hijo en adopción! ¡Merece vivir! ¡Mierda!
— ¿Quién se
lleva el cargo y la baja de autoestima? Pues yo
—No te apoyo en
eso… no sé qué decirte ¿No hay nada que cambie tu opinión?
—No, le diré a
mi madre y le mentiré que lo pienso tener se enojara, pero al menos lo sabrá y
cuando lo aborte diré que lo perdí
Hablamos por un
rato más Rosaline intentaba hacerme reaccionar, pero no había nada que cambiara
mi opinión, eso creo. Escuchamos la puerta cerrarse Rosaline y yo hablamos con
mi madre estaba muy enojada hasta intento golpearme, pero Rosaline se
interpuso, mamá y Rosaline se quedaron hablando por un rato en cambio yo fui a
mi habitación.
Me arrojé a la
cama y llore como si eso solucionaría todo, sé que nada lo solucionara ni
siquiera unas simples lágrimas, tomé el bolso de Rosaline y busque el número
telefónico de Adam, Rosaline me lo presento la noche del concierto, me hablo un
poco de sus contactos, él me podría ayudar a conseguir un médico que saque al
feto.
—Hola Rosaline ¿Qué paso?
—Ehm no soy
Rosaline, soy Tatiana, no sé si me recuerdas la noche del concierto de Tokio
Hotel –al decir Tokio hotel recordé a
Tom, sacudí mi cabeza para salir de mi trance
—¡Oh! Claro que te recuerdo
—Que bien,
¿También recuerdas que me hablaste de tus contactos?
—Sí, sí ¿Qué pasa con eso?
— ¿No tendrás el
conocimiento de alguien que realice abortos?–se quedó en silencio por unos
segundos
—¿Estas segura?
—Tienes o no
—Sí, si tengo… uff eso te costara mucho
—No importa, ¿Me
puedes llevar?
—Sí, claro
— ¿Dónde nos
encontramos?
—En el puente de la Tournelle
—Ok, ¿Puedes en
media hora?
—Sí, en media hora nos vemos –cortó la
llamada, borre la llamada que hice del teléfono-celular de Rosaline y salí por
la ventana
Llegue al puente
de la Tournelle diez minutos antes de lo acordado con Adam, me senté en uno de
los filos del puente y una sensación media rara que aumentaba su intensidad a
cada segundo se apodero de mi corazón.
—Perdón que no
te deje vivir, lo siento no se si sería buena madre –seque las lágrimas que
rodaban por mis mejillas –Tu no debes nacer, no debes ser mi hijo –sonreí –Sé
que serás un baroncito, tal vez igual a…
Acaricie mi
vientre, luego vi debajo de mis pies el pequeño rio, toda esa agua tranquila, “Eso sería mi vida tranquila”.
—No quiero que
sufras cuando nazcas, no pienso que yo sea fuerte para tolerar los insultos de
miles de personas, por eso no puedo tenerte en mi vientre para darte en
adopción… no se si superare este gran obstáculo de haberte quitado la vida, tal
vez cambie y me vuelva una amargada… en fin no sé qué otra excusa que darte, ni
siquiera debería estarte dando excusas porque para esto no hay ninguna excusa
–sentí a alguien junto a mí -¡Ahh!
— ¡Hey! Que me
dejarás sordo –dijo tapándose los oídos
— ¡Me asustaste!
–lo empuje
—Pensé que te
ibas a suicidar
—Uhm no, ¿vamos?
— ¿Estas segura?
Estábamos
esperando fuera del consultorio del conocido de Adam, él me dijo muy claramente
que solo es un conocido, no me interesaba si se llevaban o no. Al parecer el
conocido de Adam le va muy bien, está bien aseado y decorado todo, vi que la
puerta del consultorio se abrió y de ahí salió una chica, de cabello rubio y
ojos oscuros, me pasó mirando y note lo vacía que estaba su mirada.
—Señorita, es su
turno –dijo el conocido de Adam, el chico porque es joven era alto y delgado,
sus ojos cafés y piel canela
Me levante de la
silla, camine hasta la puerta del consultorio por donde el abortista entro hace
unos segundos, regrese a mirar a Adam y justo el alzo su mirada y me vio, quise
salir pero la puerta se cerró.
—Desnúdate y
ponte esta bata –me alcanzo una bata azul –Detrás de ti hay un vestidor –tome
la bata y abrí las cortinas del vestidor.
[…]
Llevaba un gran
rato llorando en el hombro de Adam, mi estómago de tanto hipar me empezó a doler,
pero eso no evitaba que dejara de llorar.
—Tranquila…
tranquila hiciste bien –dijo acariciando mi cabeza
— ¿Tu… tú crees?
–ladee la cabeza para mirarlo directamente a la cara
—Sí –movió la
cabeza seguidas veces afirmando –Iván no se enojó, de hecho hace un año pase
por algo así, mi novia estaba embarazada de tres semanas ninguno de los dos
sabíamos que hacer, nuestros padres nos darían la espalda, pero en el fondo eso
no me importaba yo si quería tener a mi hijo pero Erikano quería ni siquiera
pensar que tenía una vida diminuta en su vientre, le ofrecí escaparnos ella
acepto y quedamos en encontrarnos al siguiente día en cuanto anochezca en el
centro de la plaza Charles de Gaulle esperé mucho tiempo hasta que recibí una
llamada ahí vi que eran las 10 de la noche, el que me llamaba era un amigo que
conocía a Iván y me dijo que la vio por ahí, me dio la dirección y fui
corriendo hasta ese lugar, pero llegue muy tarde ella salía del consultorio,
solo ella, mi corazón se arrugo tanto que en cuanto la vi la empuje contra la
pared y le pregunte una y otra vez sin dejar de llorar ¡¿Por qué?! Sentía que
toda mi sangre se subió a mi cabeza y le alce la mano para golpearla, pero
salió Iván y lo impidió, por eso él te entendió que no quisiste abortar a tu
bebé y te dejo salir, aunque él no obliga tan solo que lo amenacen
— ¡Oh! Yo… yo lo
lamento ¿Has vuelto a ver a Erika?
—La última vez
que la vi fue cuando se dirigía al altar para casarse con un hombre que ahora
la maltrata… sé que vas a ser fuerte y vas a cuidar más que a nada a tu hijo o
hija.
Y así pasaron
los meses con mi vientre creciendo y con Rosaline y Adam apoyándome, celebramos
al enterarnos que esperaba a una niña… que esperaba a Kimmy. Le puse Kimmy por
Adam el me comento que si hubiese sido mujer su bebé le hubiese puesto así.
***
— ¿Por qué no me contaste antes? –pregunto Tom
después de un largo rato
—No es algo que
se deba contar simplemente
—Tu amigo Adam
tiene razón hiciste bien, muy bien… y eres una excelente madre
— ¿No estas
molesto?
—La verdad es
que… para nada si yo estuviera en tu lugar hubiera reaccionado de la misma
forma
— ¿Enserio?
—Sí –afirmo con
una sonrisa –Por cierto mañana iremos a visitar a mi mamá –me informo antes de
ir a ver a Bill
—En verdad le
afecto la noticia –me dijo Rosaline
— ¿Escuchaste
todo?
—Solo el final,
me se la historia
—Sé que si está
enojado
—No contigo,
sino con el mismo
—Me siento mal
— ¿Por qué? Taty
tu hija está feliz, está con su papá
—Sé que todo va
a ser muy difícil y duro
—Pero después
todo mejorará
—Ojalá que ese
después sea pronto
[…]
Hace unos
minutos ya habíamos llegado a Alemania, Kim y Tom iban juntos y yo con Bill,
Rosaline no pudo venir ya que tuvo un desfile de modas al cual no podía faltar
por nada del mundo, todos subimos al auto de Bill Tom iba jugando con Kim y yo
conversando con Bill, él trataba de tranquilizarme ¡Estaba con los pelos de
punta! Y no dejaba de juguetear con mi cabello “¡Estúpido tic nervioso!” grite internamente, debo hacer como dice
Bill, comportarme como soy pero lucir fresca y divertida ¡Ni que fuera un
granizado!
Pasamos un gran
portón y ahí pude ver que la casa era hermosa, como una casa típica de familia
normal, aunque de dinero, mucho dinero, ¡La casa es enorme!
— ¡Llegamos!
–dijo Bill con una sonrisa, bajamos del auto y Bill salió disparado a la puerta
de la casa ¡¿Que parte de que estoy nerviosa por conocer a su madre no entendió?!
—Vamos –me dijo
Tom, me sonrió y me guiñó un ojo - ¿Lista?
—Sí –dije junto
con un suspiro, estoy muerta.
Bill al momento
que entro a su casa dejo la puerta abierta, entramos los tres, o sea Tom, Kimmy
y yo, la casa no era enorme, es extremadamente enorme.Escuche como Bill adulaba
a su mamá como un niño pequeño, me quede parada como un árbol al momento que
Bill salió jalando a su mamá, la señora salió con una gran sonrisa dibujada en
sus labios rojos, su piel es blanca como la de Bill, es un poco más alta que
yo, sus ojos claros y unas pestañas largas y rizadas. Camino hacia mí y me
sonrió, ¿Yo? Como una tonta aquí parada.
—Hola… soy
Simone –dijo tan fresca, con el aire de Tom y Bill combinados, ya sé de dónde
sacaron ese fresco carisma los dos
—Buenas… -mire
el reloj de mi muñeca izquierda –Tardes… me llamo Tatiana –le sonreí me sentí en confianza, la señora es
realmente agradable
—Vamos, no te
comeré –me guiño un ojo y luego me dio un abrazo - ¿En dónde está mi pequeña
nieta? –preguntó en cuanto me soltó
— Kim –la llame
y ella salió detrás de mí
— ¡Hey! –dijo la
madre de los gemelos sonriendo ampliamente como lo suele hacer Bill, la señora
están confiable que inmediatamente Kimmy le sonrió - ¡Que linda niña! Me
recuerda a Tom… -la cargo –Hablando de ese orejudo ¿En dónde está?
—Aquí mamá justo
en frente de ti –dijo Tom alzando su mano derecha
— ¡Oh! Pensé que
no viniste ya que ni siquiera un ¡Hola mami querida! Como me saluda Billy
—Ya sabes que el
empalagoso es Bill –dijo y la abrazo
—Kimmy te tengo
un regalo–dijo mientras caminaba hacia un sofá, sentó a Kim y se fue de seguro
a la cocina
—Te dije que es
una dulzura mi madre –me dijo Bill en mi oído
—Uhm ohm –Tom empezó
a carraspear mirando por una ventana
— ¡Aquí esta!
Espero que te guste porque a mí me encanto –le dijo y le dio una bolsa enorme
–Mira si te gusta, yo hablare con tus padres ¿Vale? –Kim afirmo con la cabeza
seguidas veces
—A ver Bill, ve
a ver a Kim –dijo apretando su mejilla y Bill salió disparado a sentarse junto
a Kimmy“Puto, nos dejó solos el muy
cabron le pedí que no nos abandonar y cuando le dan la primera oportunidad sale
como alma en pena, serás, serás Bill”–Vamos al jardín
Tom y yo
seguimos a su mamá y en cuanto ella abrió una puerta apareció una luz algo cegadora,
en cuanto abrí y cerré mis ojos puede ver un tranquilo y colorido jardín, los
tres nos sentamos alrededor de una mesa color plata el mismo color de las sillas.
—Bueno ¿Me
explican todo? –dijo en cuanto acomodo su cabello
—Señora no es mi
intención darles problemas a los chicos, tampoco quiero darle una mala
impresión, mucho menos dar de que hablar de la educación de sus hijos –hable
como una desesperada
—Nena, nena,shh,
shh, shh, shh tranquila me puedes decir Simone ya aclare eso, quiero que me
aclaren ¿Cómo va su relación? Porque hasta donde yo sé solo tienen una hija,
que por cierto necesita dos padres, unidos, los dos
—Nosotros no
tenemos ninguna relación –dije apenada –Suena extraño pero…
—Pero ninguno de
los dos planeo que delo que hicimos saliera Kim –dijo Tom interrumpiéndome
—Tom eso debiste
pensar antes, mejor dicho eso debieron pensar, a mí me importa si tienen
relaciones o no con tal que se cuiden, pero ahora ya es tarde tienen una niña
de cinco años que tiene sentimientos y sueños
—Ahora nos tiene
a los dos así podremos cumplirle con todo con mayor facilidad
— ¿Están
casados?, ¿Se van a casar?, ¿Quieren casarse? Yo misma responderé a esas tres
preguntas ¡No! Sé que ninguno de los dos quieren casarse y no los voy a obligar
aunque podría hacerlo contigo Tom
—Aun no queremos
casarnos mamá
—¡Silencio Tom
estoy muy molesta contigo! –grito Simone, yo me sentía muy incómoda no sabía a
donde mirar aparte de mis pies hubo un
silencio incomodo–Bueno en verdad no estoy molesta pero si estuve furiosa, Tom
agradece al ángel que te cuida que no te agarre y te di tu buen apretón, pero
eso te dejaría las orejas para competir con dumbo
—Jajajaja –solté
una carcajada he inmediatamente me tape la boca Tom me miró y también se rió
—El caso es
chicos que no quiero que dañen a esa hermosa niña, porque déjame decirte Tom
ella está acostumbrada a su madre y por lo visto su madre no ha fallado en
ninguna y cuando eso pase porque sé que será culpa tuya te daré una buena tunda
que compensara todas las que no te he dado en todos tus 22 años
—Eso no pasara
mamá, me refiero a fallarle a Kim en lo de la tunda creo que si pasará
—Pensé que Bill
sería el primero en darme nietos, pero fuiste tú Tom y a los 22 años, mejor
dicho a los 17… bueno hasta eso bien y dime Tatiana ¿Tienes novio?
—Ehm yo, no, no
tengo
—Por ahora
–agrego Simone y ambas reímos –A ti ni te pregunto Tom porque ya sé que si o
creo que si por que no te entiendo muchacho
BY TOM:
Después de
hablar con mamá fuimos a ver a Bill y a Kim, ambos jugueteaban con una especie
de pelusa blanca, mi mamá le regaló una pelusa blanca a mi hija. Bill y Kimmy
se revolcaban en el suelo mientras esa pelusa rodaba detrás de ellos.
—Mami mira
–llamo Kim a Taty. Mamá y yo nos quedamos parados viendo como Taty, Bill y Kim
jugaban al parecer esa pelusa ha sido un cachorrito al cual de un sorbo Scotty
lo puede comer ¡Ja!
—Se ven bien –me
dijo mamá
— ¿Eh?
—Solo digo que
Bill parece que ama a su sobrina –dijo con cierto retintín –Y al parecer por lo
que he hablado con Bill Taty y él se llevan bien
No sépor qué me
dejo idiotizar por mi mamá pero ya estoy sentado cruzado de brazos viendo como
Bill juega con Taty, Kim y esa bola blanca que ganas no me faltan de patearla ¡Dios
que tentadora pelusita! “¡Ya contrólate
Tom! no sientas celos ¿Celos? por favor¿De qué mierda hablas? Si estas de lo más
bien con Taty, Kim y Bill y ahora con una pelusa ¿Cómo selo explicare a
Scotty?”pensaba sin dejar de mirar esa pelusa que solo se le ven sus ojos
negros grandotes, su nariz negra y mojada y su trompita rosada, sacudí mi
cabeza al sentir deseos de besar la trompita chiquita de ese cachorrito.
— Tom ¿Ya viste
esa cosita chiquitita? –me pregunto Taty sentándose junto a mi
— ¿Qué cosita
chiquitita? –le pregunte del mismo modo de ternura como ella me pegunto pero de
una forma exagerada
—El cachorro,
Kim le puso bubi
— ¿Bubi? Jajaja
eso me recuerda otra cosa ¡Auch! –me queje cuando me dio un golpe en mi frente
—Oye ¿por qué no
vas y juegas un rato con Kim?
—Mejor voy
cuando la cosita chiquita se duerma –Taty me regreso a mirar de mala manera.
—Voy a llamar a
Rosaline.
—Si quieres te
amuestro una cosota grandota.
— ¡Tom! –me
grito mi madre y recibí un golpe con una revista luego hizo un gesto con susdos
dedos acercándolos y alejándolos de sus ojos.
—Ok iré a
disculparme –me puse de pie y fui a buscarla, al llegar a la puerta de jardín
escuche su voz que provenía del cuarto de lavado, entre y escuche como hablaba
por teléfono.
—GraciasRyan… te
debo un montón, mañana iré a primera hora.
—…
—Hasta mañana
–guardo su teléfono-celular en su cartera.
—Pensé que ibas
a llamar a Rosaline –dije cerrando la puerta.
—Hace un rato
acabe de hablar con ella ¿Qué quieres?
—Perdón por lo
que te dije.
—No hay cuidado
–dijo acercándose con una sonrisa en su rostro –Pero si dices algo así frente a
Kim te arranco las bolas –su cara de felicidad cambio a una de un monstruo.
— ¡Ahh! ¿Alguien
te dijo que cuando te enojas das miedo?
— ¡Tom! Estas a
un paso que tu cabeza rebote en el suelo.
—No los culpo
que no te lo digan con esas amenazas –Taty salto encima de mí y me hizo caer
sujeto mi cuello con una mano y mi cabeza con otra -¡Ahh! ¡Ahh! Lo siento, lo
siento.
—Repítelo, antes
de que tu cabeza se estrelle con el suelo –sacudí mi cabeza y ella perdió el
equilibrio gire con ella y me puse encima de ella –Quítate Tom.
BY TATY:
— ¡Mierda Tom!
–chille ya que me di cuenta que Tom enredo sus piernas con las mías aunque este
encima de él no podía escapar ya que aparte de que ese torpe enredo sus piernas
con las mías también aprieta mis muñecas -¡Auxilio! -grité con dramatismo para
que me escucharan y el me soltara pero él sólo reía mientras con sus brazos
también me rodeaba.
La puerta se
abrió, regresé a mirar quien era y vi que era Bill que nos miraba como si en
cualquier momento iba a rodar por el suelo sin parar de reír.
— Bill, ayúdame.
¡Me quiere violar! – gritó Tom simulando intentar zafarse de mí.
— ¡¿Pero qué
dices?! –Dije –Bill ayúdame –Bill quiso cerrar la puerta –Bill, si te largas
sin ayudarme juro que te pateare en tus partes tan duro que cantaras tan agudo
que ni tú mismo reconocerás tu voz –los ojos de Bill se abrieron como platos y
camino hacia mí.
—Ok, ok –dijo y
me agarro por la cintura –Ya Tom suéltala –dijo jalando de mi cintura.
—Ya, ya –dijo
rápidamente Tom y dejo de sujetarme, quise aprovechar que estaba acostado en el
suelo y patear sus bolas pero Bill me detuvo.
—No hay como
dejarlos solos por un minuto, porque ya están peleando como dos hermanos de 5
años –dijo y se fue mal humorado.
—Bill tiene
razón no hay como estar contigo ni un minuto porque ya empiezas –me sorprendió
su hipocresía, todo era su culpa. ¿Viene y se hace la victima? Será cabrón.
— ¡Cierra la
boca orejón! Que todo ha sido culpa tuya.
— ¡¿Mi culpa?!
¡Si tan solo soy una víctima!
— ¡Ash! ¡Vete a
la mierda! –dije y salí dando un portazo que si yo fuera Simone le sacaría la
puta al que haya echo eso.
Caminaba sin
rumbo alguno buscando algún lugar donde vendieran compresas, pero nada ni una
maldita tienda, esta era la quinta calle que cruzaba y nada. Las casas eran
grandes y hermosas, me topaba con algunos chicos estirados pero igual pasaba de
ellos, ya no aguantaba más necesitaba sentarme o mis pies reventarían.
Encontré un parque
y me senté en un columpio arrastrando mis pies en la arena, me sentía un poco
cansada, pero la vista era increíble, el parque quedaba en una zona alta y se
podía apreciar una gran casa con toda clase de flores y un pequeño lago con un
par de cisnes.
— ¿Qué haces?
–no hubo necesidad de regresar a mirar de quien se trataba.
— ¡Qué te
importa!
—Tienes razón no
me importa, pero mi madre me mando a buscarte.
—Pues dile a
Simone que estoy bien, que solo salí a comprar com… -Si le decía que salí a
buscar una farmacia para comprar compresas es capaz de empezar a joderme con mi
cambio de humor.
— ¿Comprar qué?
— ¿No dijiste
que no te importaba?
— ¡Ahh! Vámonos ya.
—No, aun no
encuentro lo que salí a comprar.
—Por aquí no
encontraras ninguna tienda.
— ¡Mierda! –me
levante y me detuve al ver un Audi aparcado frente a nosotros -¿Trajiste tu
auto? ¿Qué te cuesta caminar un poco?
—Pensé que
estabas más lejos
—Pensé, pensé
–dije imitándolo
—Vamos ya a
comprar lo que necesitas, tenemos que regresar a Los Angeles.
—Pff –resople y
camine a zancadas hasta el auto, espere a que Tom entrara y quitara el seguro
para yo subir.
— ¿Dónde te
llevo?–me miraba con una ceja levantada y con sus manos en el volante.
—Sólo conduce
hasta la farmacia más cercana.
Solo veía casas
y más casas. Iba a empezar a alucinar si no veía otra cosa, hasta que por fin
Tom se detuvo frente a una farmacia, Tom dijo que no podía sobreexponerse así
que se quedó en auto, mejor para mí, entre a la farmacia compre lo que tenía
que comprar y luego salí de lo más tranquila para subir al auto de Tom, pero
cuando llegue donde estaba el auto de Tom ya no estaba.
— ¡Taty!
–escuche que me llamo, miré a la esquina y ahí estaba sacando la mano por la
ventanilla del auto, camine hasta él.
— ¿Qué pasa?
—Paparazzis.
—Puta –dije y
rodee el auto para subir sin dejar de ocultar mi rostro por suerte estaba
puesta mis gafas.
Ya en el auto
Tom no podía arrancar ya que los paparazzis nos tenían rodeados,me acerque al
volante y empecé a tocar la bocina hasta que nos dieron el espacio suficiente para
que Tom pueda arrancar.
— ¿Dónde
estaban? –nos preguntó Bill en cuanto cruzamos la puerta.
—Fuimos a una
farmacia a que Tatiana compre algo y unos paparazzis nos rodearon –le explico
Tom.
— ¡Oh! ¿Le
sacaron alguna foto a Taty?
—Miles…
—Por suerte estaba
con mis gafas –interrumpí antes de que a Bill le dé algo.
—Suerte, o sino
ya estuvieras en todos los canales.
— ¿Dónde está
Kim? –pregunto Tom mientras caminaba hacia un sofá de la sala.
—Salió con mamá…
Gordon vendrá en un par de horas –informo Bill.
— ¿Bill? –lo
llame.
—Sí, ¿Qué pasa
Taty?
— ¿Me podrías
dejar usar tu baño?
—Claro, ve por
este pasillo y en la 2 puerta lo encontrarás,
—Gracias.
BY BILL:
Fui a la cocina
por algo de comer, encontré una funda de golosinas así que las tome y fui a la
sala a sentarme frente a la TV junto a Tom puso en un canal de música y dejo ahí
mientras metía sus manos en la funda de mis golosinas.
— ¡Eh! Busca las
tuyas –dije apartando las golosinas.
—Deja de ser
tacaño y dame un poco.
—Deja de ser
perezoso –movió sus hombros –Eres tan vago que no te levantarías aunque
murieras de hambre.
—Aparte de
tacaño eres exagerado.
— ¡Oye, mira!
¿Qué no son Taty y tú?
— ¡Mierda!
—Shh, shh deja
escuchar que dicen –nos callamos y escuchamos la voz femenina que salía del
aparato.
—Como lo pueden ver en las imágenes, Tom
Kaulitz famoso guitarrista de la banda Tokio Hotel al parecer tiene nueva novia
o ¿futura esposa? Muchos dicen que es la misma chica que se la ha visto junto a
los gemelos Kaulitz y una niña que aún no sabemos si es algo para estos, ¿será
acaso que Tom Kaulitz tiene una familia oculta? O ¿Puede ser que Bill Kaulitz
sea padre y no ha querido dar información a los medios? Hay muchas
interrogantes que pronto serán contestadas…
— ¡Sí! –Grito
Tom mientras se ponía de pie y retaba a la reportera que estaba en Tv -¡Ja!
Hasta que sospechan que yo soy el padre.
— ¿Qué quieres
decir con eso, Tom?
—Que nadie hasta
ahora sospechaba que Kim puede ser mi hija.
— ¿Y?
—Pues…
— ¡Ash! ¿Otra
vez se trata de tu ego? ¿Cuándo vas a cambiar Tom? –me levante y salí molesto
al jardín.
— ¿Qué paso?
–escuche detrás de mí, regresé a mirar y era Taty.
—Nada, una
niñería.
—Uhm… tu madre
es genial.
—Lo sé –sonreí
inconscientemente.
—Bill ¿Te puedo
preguntar algo?
—Sí –dije
afirmando con la cabeza seguidas veces.
— ¿Crees que Tom
pueda decepcionar a Kim?
—Yo… oh –no
sabía que responder, mi hermano no es muy irresponsable, pero eso no quita que
pueda fallarle a Kimmy de alguna manera –Francamente no lo sé, pero es su hija
y de seguro la quiere igual más que tú y sabrá cómo tratar y convivir con ella.
1 mes después
BY TATY:
Como amo las
tardes frescas, caminar mientras mi cabello juguetea con el aire, mi ropa
alejándose y acercándose a mi cuerpo, que el fresco viento golpee mi rostro de
esa forma tan delicada que solamente él lo puede hacer. Me detuve frente a una
tienda de ropa de niños, hace unos días quise comprarle un vestido a Kim así
que como ahora tenía tiempo lo quise comprar, sin más rodeos entré a la tienda
y una empleada de la tienda se acercó a mí.
—Buenas tardes
–mostro su blanca dentadura - ¿En que la puedo ayudar?
—Hace unos dos
días vi un vestido blanco en el mostrador ¿Me lo podría mostrar?
—Sí, por favor
sígame –la chica se adentró en un pasillo mientras yo la seguía, mientras la
seguía vi una chaqueta blanca así que la cogí sin dejar de caminar detrás de la
chica –Debe de ser este –dijo y me amostró el mismo vestido que vi días
anteriores.
—Sí, es el mismo.
— ¿Es la talla?
O le busco otra.
—Sí, si es la
misma.
— ¿Desea algo
más?
—Uhm estaré
buscando.
—Ok –dijo y me
dejo sola.
Buscaba algo más
para Kim, así que camine por la sección de zapatos, estaba tan concentrada en
tratar de buscar algunas sandalias del color del vestido, que no me di cuenta
de la presencia de alguien junto a mí y choque con esa persona haciendo que se
le callera sus cosas.
—Lo siento –dije
agachando la cabeza y la alce y vi que era mi jefe Ryan, tape mi boca con una
de mis manos libres –Lo siento, lo siento.
—No, no hay
problema –dijo sonriente –También fue mi culpa, debo dejar de andar pensando en
mi trabajo.
—Uhm –me agache,
le alcance sus cosas y me puse de pie –Nunca me imaginé encontrarlo en un lugar
como este.
— ¿Tan malo me
veo?
—No, pensé queno
tenía un hijo, mucho menos que está casado.
—Pues pensaste
bien.
— ¿Eh?
—No estoy casado
y no tengo un hijo, hoy llega mi sobrino de Puerto Rico y decidí hacerle un
regalo.
—Pues yo de
usted le compraría algo más cómodo que una camisa.
— ¿Tú crees que
debería comprarle unos tenis? –me miro alzando una ceja.
—Ehm si –asentí
con la cabeza seguidas veces.
—Okay, seguiré
los consejos de una excelente madre –me guiño un ojo.
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