martes, 11 de septiembre de 2012

Capítulo 6


My Little Girl
Capítulo 6
BY BILL:
Tom y Taty parecía una linda pareja, ambos se ayudaban para preparar el día de campo, vi que Kim los miraba con una gran sonrisa dibujada en su rostro, es más que obvio que le gusta ver a sus padres juntos.
—Tantos bichos que me han picado… ¡Me han dejado como un monstruo! –se sentó frente a mi mientras rascaba su codo izquierdo
—No seas exagerada Rosaline, tan solo son unos cuantos piquetes
— ¿Unos cuantos? ¿Unos cuantos? 55 para ser exactos ¡Agh! –Dijo al momento que dio un golpe a su pierna - ¡Ahora son 56!
— ¿No te pusiste protector?
— ¿A caso se nota que me lo he puesto? –dijo dándole una revisión a su cuerpo con sus ojos mientras abría sus brazos
—Ehm no
—Ya pues Bill deja de preguntar estupideces
—No tengo la culpa de que te hayas olvidado de usar protector
—No, claro que no, pero es tu culpa que hayamos venido aquí, ¿Por qué me tienen que arrastrar a estos lugares? –dijo lo último haciéndose la víctima, puso sus brazos en la mesa y en estos puso su cabeza mientras miraba a un lado
—Ya mujer, deja el drama –di unas palmaditas a su brazo
— ¡No es drama! ¡Ah! ¡Otro vicho!
—Tranquila, es una simple abejita
—No es una simple “¡Abejita!” –Me imitó lo último de una forma exagerada –Pican y dejan su aguijón y se hincha y en fin la cosa es que duele –miraba por donde la abeja volaba
— ¡Oh, no puede ser! ¡Con un demonio! ¡La abeja te ataca! –grite para asustarla y así lo hice, de un brinco salió corriendo a esconderse en el auto
Escuche la canción de mi teléfono celular y lo saque de mi bolcillo para contestar.
—Bill ¡¿Me puedes explicar que está pasando?! –dijo en cuanto aplaste el botón verde para contestar, ni siquiera me dejo decir “Hola”, ni siquiera vi quien es, pero esa voz la reconozco aunque estuviese en coma.
 — Ho… o… hola mami –dije con miedo, tenía el corazón en la boca, de seguro es la razón por la que mi voz sale temblorosa

BY TATY:
— ¿Tu mamá quiere conocernos a Kimmy y a mí? –ahora sí que todo se me complicaba, con lo que me dijo Tom, bueno le saqué a Tom ya que no me quería decir nada
—Sí, mañana iremos
— Kim tiene clases ¿Recuerdas?
—Podemos pedirle permiso –se sentó junto a mí – Oye tranquila, estoy seguro de que las va a amar
—Tom…
—A mi madre le encantan los niños, lo sé porque Bill y yo éramos unos diablos de traviesos
—¡¿Y yo?! ¡¿Acaso piensas que es agradable decir que me embarace a una temprana edad?! ¡¿No piensas en mis sentimientos?!
—¡Si pienso! ¡También es duro para mí! Decir que le dañe el futuro a una chica, linda, agradable, sonriente, inteligente…. Es muy difícil explicárselo a Kim y será difícil decírselo a mi madre y a Gordon fue difícil decirle a Bill
—Tom no te lo he dicho todo
— ¿De qué hablas?... si estas nerviosa confía en mí, yo te aseguro que todo saldrá bien –tomo mi mano y me sonrió de una forma amable
—No son nervios… solo que la verdad es que al principio iba… quise abortar
— ¿Qué?
***
5 años atrás:
—No sé qué hacer
—Lo único que te pedo aconsejar es que debes hablar con tu mamá
—Sé lo difícil que todo esto va a ser… -Antes de que dijera algo mas Rosaline se levantó y fue a ver mi teléfono
—Llámalo
— ¿A quién? –pregunte frunciendo el ceño
—Pues a Tom, no me digas que…. No te dio su número ¿verdad?
—No, eso no es lo importante ahora
—Si es importante, debes ir a decírselo Tom tiene que saberlo
— ¡¿Qué parte de que ya se fue no entiendes?!
—Pues podrías ir a verlo en su próxima gira o en Alemania
—Oh si claro –empecé a exagerar –le diré y el me dirá “No te creo”  y vendré con una gran sonrisa y una panza
—No lo veas así
—Es que es verdad, él ni de chiste me dirá te creo cuidemos a nuestro hijo ¡Viva, viva!... por favor Rosaline ¿No crees que siendo famosos ya les han llegado con esas? Aunque esta es verdad
— Entonces ¿Qué piensas hacer?
—Yo…
—No digas que abortar
—No tengo otra opción, soy una patoja y no estoy apta para cuidar otra vida
— ¡Entonces da a tu hijo en adopción! ¡Merece vivir! ¡Mierda!
— ¿Quién se lleva el cargo y la baja de autoestima? Pues yo
—No te apoyo en eso… no sé qué decirte ¿No hay nada que cambie tu opinión?
—No, le diré a mi madre y le mentiré que lo pienso tener se enojara, pero al menos lo sabrá y cuando lo aborte diré que lo perdí

Hablamos por un rato más Rosaline intentaba hacerme reaccionar, pero no había nada que cambiara mi opinión, eso creo. Escuchamos la puerta cerrarse Rosaline y yo hablamos con mi madre estaba muy enojada hasta intento golpearme, pero Rosaline se interpuso, mamá y Rosaline se quedaron hablando por un rato en cambio yo fui a mi habitación.
Me arrojé a la cama y llore como si eso solucionaría todo, sé que nada lo solucionara ni siquiera unas simples lágrimas, tomé el bolso de Rosaline y busque el número telefónico de Adam, Rosaline me lo presento la noche del concierto, me hablo un poco de sus contactos, él me podría ayudar a conseguir un médico que saque al feto.
—Hola Rosaline ¿Qué paso?
—Ehm no soy Rosaline, soy Tatiana, no sé si me recuerdas la noche del concierto de Tokio Hotel –al decir Tokio hotel  recordé a Tom, sacudí mi cabeza para salir de mi trance
—¡Oh! Claro que te recuerdo 
—Que bien, ¿También recuerdas que me hablaste de tus contactos?
—Sí, sí ¿Qué pasa con eso?
— ¿No tendrás el conocimiento de alguien que realice abortos?–se quedó en silencio por unos segundos
—¿Estas segura?
—Tienes o no
—Sí, si tengo… uff eso te costara mucho
—No importa, ¿Me puedes llevar?
—Sí, claro
— ¿Dónde nos encontramos?
—En el puente de la Tournelle
—Ok, ¿Puedes en media hora?
—Sí, en media hora nos vemos –cortó la llamada, borre la llamada que hice del teléfono-celular de Rosaline y salí por la ventana
Llegue al puente de la Tournelle diez minutos antes de lo acordado con Adam, me senté en uno de los filos del puente y una sensación media rara que aumentaba su intensidad a cada segundo se apodero de mi corazón.
—Perdón que no te deje vivir, lo siento no se si sería buena madre –seque las lágrimas que rodaban por mis mejillas –Tu no debes nacer, no debes ser mi hijo –sonreí –Sé que serás un baroncito, tal vez igual a…
Acaricie mi vientre, luego vi debajo de mis pies el pequeño rio, toda esa agua tranquila, “Eso sería mi vida tranquila”.
—No quiero que sufras cuando nazcas, no pienso que yo sea fuerte para tolerar los insultos de miles de personas, por eso no puedo tenerte en mi vientre para darte en adopción… no se si superare este gran obstáculo de haberte quitado la vida, tal vez cambie y me vuelva una amargada… en fin no sé qué otra excusa que darte, ni siquiera debería estarte dando excusas porque para esto no hay ninguna excusa –sentí a alguien junto a mí -¡Ahh!
— ¡Hey! Que me dejarás sordo –dijo tapándose los oídos
— ¡Me asustaste! –lo empuje
—Pensé que te ibas a suicidar
—Uhm no, ¿vamos?
— ¿Estas segura?
Estábamos esperando fuera del consultorio del conocido de Adam, él me dijo muy claramente que solo es un conocido, no me interesaba si se llevaban o no. Al parecer el conocido de Adam le va muy bien, está bien aseado y decorado todo, vi que la puerta del consultorio se abrió y de ahí salió una chica, de cabello rubio y ojos oscuros, me pasó mirando y note lo vacía que estaba su mirada.
—Señorita, es su turno –dijo el conocido de Adam, el chico porque es joven era alto y delgado, sus ojos cafés y piel canela
Me levante de la silla, camine hasta la puerta del consultorio por donde el abortista entro hace unos segundos, regrese a mirar a Adam y justo el alzo su mirada y me vio, quise salir pero la puerta se cerró.
—Desnúdate y ponte esta bata –me alcanzo una bata azul –Detrás de ti hay un vestidor –tome la bata y abrí las cortinas del vestidor.
[…]
Llevaba un gran rato llorando en el hombro de Adam, mi estómago de tanto hipar me empezó a doler, pero eso no evitaba que dejara de llorar.
—Tranquila… tranquila hiciste bien –dijo acariciando mi cabeza
— ¿Tu… tú crees? –ladee la cabeza para mirarlo directamente a la cara
—Sí –movió la cabeza seguidas veces afirmando –Iván no se enojó, de hecho hace un año pase por algo así, mi novia estaba embarazada de tres semanas ninguno de los dos sabíamos que hacer, nuestros padres nos darían la espalda, pero en el fondo eso no me importaba yo si quería tener a mi hijo pero Erikano quería ni siquiera pensar que tenía una vida diminuta en su vientre, le ofrecí escaparnos ella acepto y quedamos en encontrarnos al siguiente día en cuanto anochezca en el centro de la plaza Charles de Gaulle esperé mucho tiempo hasta que recibí una llamada ahí vi que eran las 10 de la noche, el que me llamaba era un amigo que conocía a Iván y me dijo que la vio por ahí, me dio la dirección y fui corriendo hasta ese lugar, pero llegue muy tarde ella salía del consultorio, solo ella, mi corazón se arrugo tanto que en cuanto la vi la empuje contra la pared y le pregunte una y otra vez sin dejar de llorar ¡¿Por qué?! Sentía que toda mi sangre se subió a mi cabeza y le alce la mano para golpearla, pero salió Iván y lo impidió, por eso él te entendió que no quisiste abortar a tu bebé y te dejo salir, aunque él no obliga tan solo que lo amenacen
— ¡Oh! Yo… yo lo lamento ¿Has vuelto a ver a Erika?
—La última vez que la vi fue cuando se dirigía al altar para casarse con un hombre que ahora la maltrata… sé que vas a ser fuerte y vas a cuidar más que a nada a tu hijo o hija.
Y así pasaron los meses con mi vientre creciendo y con Rosaline y Adam apoyándome, celebramos al enterarnos que esperaba a una niña… que esperaba a Kimmy. Le puse Kimmy por Adam el me comento que si hubiese sido mujer su bebé le hubiese puesto así.
***
—  ¿Por qué no me contaste antes? –pregunto Tom después de un largo rato
—No es algo que se deba contar simplemente
—Tu amigo Adam tiene razón hiciste bien, muy bien… y eres una excelente madre
— ¿No estas molesto?
—La verdad es que… para nada si yo estuviera en tu lugar hubiera reaccionado de la misma forma
— ¿Enserio?
—Sí –afirmo con una sonrisa –Por cierto mañana iremos a visitar a mi mamá –me informo antes de ir a ver a Bill
—En verdad le afecto la noticia –me dijo Rosaline
— ¿Escuchaste todo?
—Solo el final, me se la historia
—Sé que si está enojado
—No contigo, sino con el mismo
—Me siento mal
— ¿Por qué? Taty tu hija está feliz, está con su papá
—Sé que todo va a ser muy difícil y duro
—Pero después todo mejorará

—Ojalá que ese después sea pronto

[…]

Hace unos minutos ya habíamos llegado a Alemania, Kim y Tom iban juntos y yo con Bill, Rosaline no pudo venir ya que tuvo un desfile de modas al cual no podía faltar por nada del mundo, todos subimos al auto de Bill Tom iba jugando con Kim y yo conversando con Bill, él trataba de tranquilizarme ¡Estaba con los pelos de punta! Y no dejaba de juguetear con mi cabello “¡Estúpido tic nervioso!” grite internamente, debo hacer como dice Bill, comportarme como soy pero lucir fresca y divertida ¡Ni que fuera un granizado!
Pasamos un gran portón y ahí pude ver que la casa era hermosa, como una casa típica de familia normal, aunque de dinero, mucho dinero, ¡La casa es enorme!
— ¡Llegamos! –dijo Bill con una sonrisa, bajamos del auto y Bill salió disparado a la puerta de la casa ¡¿Que parte de que estoy nerviosa por conocer a su madre no entendió?!
—Vamos –me dijo Tom, me sonrió y me guiñó un ojo - ¿Lista?
—Sí –dije junto con un suspiro, estoy muerta.
Bill al momento que entro a su casa dejo la puerta abierta, entramos los tres, o sea Tom, Kimmy y yo, la casa no era enorme, es extremadamente enorme.Escuche como Bill adulaba a su mamá como un niño pequeño, me quede parada como un árbol al momento que Bill salió jalando a su mamá, la señora salió con una gran sonrisa dibujada en sus labios rojos, su piel es blanca como la de Bill, es un poco más alta que yo, sus ojos claros y unas pestañas largas y rizadas. Camino hacia mí y me sonrió, ¿Yo? Como una tonta aquí parada.
—Hola… soy Simone –dijo tan fresca, con el aire de Tom y Bill combinados, ya sé de dónde sacaron ese fresco carisma los dos
—Buenas… -mire el reloj de mi muñeca izquierda –Tardes… me llamo Tatiana  –le sonreí me sentí en confianza, la señora es realmente agradable
—Vamos, no te comeré –me guiño un ojo y luego me dio un abrazo - ¿En dónde está mi pequeña nieta? –preguntó en cuanto me soltó
— Kim –la llame y ella salió detrás de mí
— ¡Hey! –dijo la madre de los gemelos sonriendo ampliamente como lo suele hacer Bill, la señora están confiable que inmediatamente Kimmy le sonrió - ¡Que linda niña! Me recuerda a Tom… -la cargo –Hablando de ese orejudo ¿En dónde está?
—Aquí mamá justo en frente de ti –dijo Tom alzando su mano derecha
— ¡Oh! Pensé que no viniste ya que ni siquiera un ¡Hola mami querida! Como me saluda Billy
—Ya sabes que el empalagoso es Bill –dijo y la abrazo
—Kimmy te tengo un regalo–dijo mientras caminaba hacia un sofá, sentó a Kim y se fue de seguro a la cocina
—Te dije que es una dulzura mi madre –me dijo Bill en mi oído
—Uhm ohm –Tom empezó a carraspear mirando por una ventana
— ¡Aquí esta! Espero que te guste porque a mí me encanto –le dijo y le dio una bolsa enorme –Mira si te gusta, yo hablare con tus padres ¿Vale? –Kim afirmo con la cabeza seguidas veces
—A ver Bill, ve a ver a Kim –dijo apretando su mejilla y Bill salió disparado a sentarse junto a Kimmy“Puto, nos dejó solos el muy cabron le pedí que no nos abandonar y cuando le dan la primera oportunidad sale como alma en pena, serás, serás Bill”–Vamos al jardín
Tom y yo seguimos a su mamá y en cuanto ella abrió una puerta apareció una luz algo cegadora, en cuanto abrí y cerré mis ojos puede ver un tranquilo y colorido jardín, los tres nos sentamos alrededor de una mesa color plata el mismo color de las sillas.
—Bueno ¿Me explican todo? –dijo en cuanto acomodo su cabello
—Señora no es mi intención darles problemas a los chicos, tampoco quiero darle una mala impresión, mucho menos dar de que hablar de la educación de sus hijos –hable como una desesperada
—Nena, nena,shh, shh, shh, shh tranquila me puedes decir Simone ya aclare eso, quiero que me aclaren ¿Cómo va su relación? Porque hasta donde yo sé solo tienen una hija, que por cierto necesita dos padres, unidos, los dos
—Nosotros no tenemos ninguna relación –dije apenada –Suena extraño pero…
—Pero ninguno de los dos planeo que delo que hicimos saliera Kim –dijo Tom interrumpiéndome
—Tom eso debiste pensar antes, mejor dicho eso debieron pensar, a mí me importa si tienen relaciones o no con tal que se cuiden, pero ahora ya es tarde tienen una niña de cinco años que tiene sentimientos y sueños
—Ahora nos tiene a los dos así podremos cumplirle con todo con mayor facilidad
— ¿Están casados?, ¿Se van a casar?, ¿Quieren casarse? Yo misma responderé a esas tres preguntas ¡No! Sé que ninguno de los dos quieren casarse y no los voy a obligar aunque podría hacerlo contigo Tom
—Aun no queremos casarnos mamá
—¡Silencio Tom estoy muy molesta contigo! –grito Simone, yo me sentía muy incómoda no sabía a donde mirar aparte de mis pies  hubo un silencio incomodo–Bueno en verdad no estoy molesta pero si estuve furiosa, Tom agradece al ángel que te cuida que no te agarre y te di tu buen apretón, pero eso te dejaría las orejas para competir con dumbo
—Jajajaja –solté una carcajada he inmediatamente me tape la boca Tom me miró y también se rió
—El caso es chicos que no quiero que dañen a esa hermosa niña, porque déjame decirte Tom ella está acostumbrada a su madre y por lo visto su madre no ha fallado en ninguna y cuando eso pase porque sé que será culpa tuya te daré una buena tunda que compensara todas las que no te he dado en todos tus 22 años
—Eso no pasara mamá, me refiero a fallarle a Kim en lo de la tunda creo que si pasará
—Pensé que Bill sería el primero en darme nietos, pero fuiste tú Tom y a los 22 años, mejor dicho a los 17… bueno hasta eso bien y dime Tatiana ¿Tienes novio?
—Ehm yo, no, no tengo
—Por ahora –agrego Simone y ambas reímos –A ti ni te pregunto Tom porque ya sé que si o creo que si por que no te entiendo muchacho

BY TOM:
Después de hablar con mamá fuimos a ver a Bill y a Kim, ambos jugueteaban con una especie de pelusa blanca, mi mamá le regaló una pelusa blanca a mi hija. Bill y Kimmy se revolcaban en el suelo mientras esa pelusa rodaba detrás de ellos.
—Mami mira –llamo Kim a Taty. Mamá y yo nos quedamos parados viendo como Taty, Bill y Kim jugaban al parecer esa pelusa ha sido un cachorrito al cual de un sorbo Scotty lo puede comer ¡Ja!
—Se ven bien –me dijo mamá
— ¿Eh?
—Solo digo que Bill parece que ama a su sobrina –dijo con cierto retintín –Y al parecer por lo que he hablado con Bill Taty y él se llevan bien
No sépor qué me dejo idiotizar por mi mamá pero ya estoy sentado cruzado de brazos viendo como Bill juega con Taty, Kim y esa bola blanca que ganas no me faltan de patearla ¡Dios que tentadora pelusita! “¡Ya contrólate Tom! no sientas celos ¿Celos? por favor¿De qué mierda hablas? Si estas de lo más bien con Taty, Kim y Bill y ahora con una pelusa ¿Cómo selo explicare a Scotty?”pensaba sin dejar de mirar esa pelusa que solo se le ven sus ojos negros grandotes, su nariz negra y mojada y su trompita rosada, sacudí mi cabeza al sentir deseos de besar la trompita chiquita de ese cachorrito.
— Tom ¿Ya viste esa cosita chiquitita? –me pregunto Taty sentándose junto a mi
— ¿Qué cosita chiquitita? –le pregunte del mismo modo de ternura como ella me pegunto pero de una forma exagerada
—El cachorro, Kim le puso bubi
— ¿Bubi? Jajaja eso me recuerda otra cosa ¡Auch! –me queje cuando me dio un golpe en mi frente
—Oye ¿por qué no vas y juegas un rato con Kim?
—Mejor voy cuando la cosita chiquita se duerma –Taty me regreso a mirar de mala manera.
—Voy a llamar a Rosaline.
—Si quieres te amuestro una cosota grandota.
— ¡Tom! –me grito mi madre y recibí un golpe con una revista luego hizo un gesto con susdos dedos acercándolos y alejándolos de sus ojos.
—Ok iré a disculparme –me puse de pie y fui a buscarla, al llegar a la puerta de jardín escuche su voz que provenía del cuarto de lavado, entre y escuche como hablaba por teléfono.
—GraciasRyan… te debo un montón, mañana iré a primera hora.
—…
—Hasta mañana –guardo su teléfono-celular en su cartera.
—Pensé que ibas a llamar a Rosaline –dije cerrando la puerta.
—Hace un rato acabe de hablar con ella ¿Qué quieres?
—Perdón por lo que te dije.
—No hay cuidado –dijo acercándose con una sonrisa en su rostro –Pero si dices algo así frente a Kim te arranco las bolas –su cara de felicidad cambio a una de un monstruo.
— ¡Ahh! ¿Alguien te dijo que cuando te enojas das miedo?
— ¡Tom! Estas a un paso que tu cabeza rebote en el suelo.
—No los culpo que no te lo digan con esas amenazas –Taty salto encima de mí y me hizo caer sujeto mi cuello con una mano y mi cabeza con otra -¡Ahh! ¡Ahh! Lo siento, lo siento.
—Repítelo, antes de que tu cabeza se estrelle con el suelo –sacudí mi cabeza y ella perdió el equilibrio gire con ella y me puse encima de ella –Quítate Tom.
BY TATY:
— ¡Mierda Tom! –chille ya que me di cuenta que Tom enredo sus piernas con las mías aunque este encima de él no podía escapar ya que aparte de que ese torpe enredo sus piernas con las mías también aprieta mis muñecas -¡Auxilio! -grité con dramatismo para que me escucharan y el me soltara pero él sólo reía mientras con sus brazos también me rodeaba.
La puerta se abrió, regresé a mirar quien era y vi que era Bill que nos miraba como si en cualquier momento iba a rodar por el suelo sin parar de reír.
— Bill, ayúdame. ¡Me quiere violar! – gritó Tom simulando intentar zafarse de mí.
— ¡¿Pero qué dices?! –Dije –Bill ayúdame –Bill quiso cerrar la puerta –Bill, si te largas sin ayudarme juro que te pateare en tus partes tan duro que cantaras tan agudo que ni tú mismo reconocerás tu voz –los ojos de Bill se abrieron como platos y camino hacia mí.
—Ok, ok –dijo y me agarro por la cintura –Ya Tom suéltala –dijo jalando de mi cintura.
—Ya, ya –dijo rápidamente Tom y dejo de sujetarme, quise aprovechar que estaba acostado en el suelo y patear sus bolas pero Bill me detuvo.
—No hay como dejarlos solos por un minuto, porque ya están peleando como dos hermanos de 5 años –dijo y se fue mal humorado.
—Bill tiene razón no hay como estar contigo ni un minuto porque ya empiezas –me sorprendió su hipocresía, todo era su culpa. ¿Viene y se hace la victima? Será cabrón.
— ¡Cierra la boca orejón! Que todo ha sido culpa tuya.
— ¡¿Mi culpa?! ¡Si tan solo soy una víctima!
— ¡Ash! ¡Vete a la mierda! –dije y salí dando un portazo que si yo fuera Simone le sacaría la puta al que haya echo eso.

Caminaba sin rumbo alguno buscando algún lugar donde vendieran compresas, pero nada ni una maldita tienda, esta era la quinta calle que cruzaba y nada. Las casas eran grandes y hermosas, me topaba con algunos chicos estirados pero igual pasaba de ellos, ya no aguantaba más necesitaba sentarme o mis pies reventarían.
Encontré un parque y me senté en un columpio arrastrando mis pies en la arena, me sentía un poco cansada, pero la vista era increíble, el parque quedaba en una zona alta y se podía apreciar una gran casa con toda clase de flores y un pequeño lago con un par de cisnes.
— ¿Qué haces? –no hubo necesidad de regresar a mirar de quien se trataba.
— ¡Qué te importa!
—Tienes razón no me importa, pero mi madre me mando a buscarte.
—Pues dile a Simone que estoy bien, que solo salí a comprar com… -Si le decía que salí a buscar una farmacia para comprar compresas es capaz de empezar a joderme con mi cambio de humor.
— ¿Comprar qué?
— ¿No dijiste que no te importaba?
— ¡Ahh! Vámonos ya.
—No, aun no encuentro lo que salí a comprar.
—Por aquí no encontraras ninguna tienda.
— ¡Mierda! –me levante y me detuve al ver un Audi aparcado frente a nosotros -¿Trajiste tu auto? ¿Qué te cuesta caminar un poco?
—Pensé que estabas más lejos
—Pensé, pensé –dije imitándolo
—Vamos ya a comprar lo que necesitas, tenemos que regresar a Los Angeles.
—Pff –resople y camine a zancadas hasta el auto, espere a que Tom entrara y quitara el seguro para yo subir.
— ¿Dónde te llevo?–me miraba con una ceja levantada y con sus manos en el volante.
—Sólo conduce hasta la farmacia más cercana.
Solo veía casas y más casas. Iba a empezar a alucinar si no veía otra cosa, hasta que por fin Tom se detuvo frente a una farmacia, Tom dijo que no podía sobreexponerse así que se quedó en auto, mejor para mí, entre a la farmacia compre lo que tenía que comprar y luego salí de lo más tranquila para subir al auto de Tom, pero cuando llegue donde estaba el auto de Tom ya no estaba.
— ¡Taty! –escuche que me llamo, miré a la esquina y ahí estaba sacando la mano por la ventanilla del auto, camine hasta él.
— ¿Qué pasa?
—Paparazzis.
—Puta –dije y rodee el auto para subir sin dejar de ocultar mi rostro por suerte estaba puesta mis gafas.
Ya en el auto Tom no podía arrancar ya que los paparazzis nos tenían rodeados,me acerque al volante y empecé a tocar la bocina hasta que nos dieron el espacio suficiente para que Tom pueda arrancar.
— ¿Dónde estaban? –nos preguntó Bill en cuanto cruzamos la puerta.
—Fuimos a una farmacia a que Tatiana compre algo y unos paparazzis nos rodearon –le explico Tom.
— ¡Oh! ¿Le sacaron alguna foto a Taty?
—Miles…
—Por suerte estaba con mis gafas –interrumpí antes de que a Bill le dé algo.
—Suerte, o sino ya estuvieras en todos los canales.
— ¿Dónde está Kim? –pregunto Tom mientras caminaba hacia un sofá de la sala.
—Salió con mamá… Gordon vendrá en un par de horas –informo Bill.
— ¿Bill? –lo llame.
—Sí, ¿Qué pasa Taty?
— ¿Me podrías dejar usar tu baño?
—Claro, ve por este pasillo y en la 2 puerta lo encontrarás,
—Gracias.
BY BILL:
Fui a la cocina por algo de comer, encontré una funda de golosinas así que las tome y fui a la sala a sentarme frente a la TV junto a Tom puso en un canal de música y dejo ahí mientras metía sus manos en la funda de mis golosinas.
— ¡Eh! Busca las tuyas –dije apartando las golosinas.
—Deja de ser tacaño y dame un poco.
—Deja de ser perezoso –movió sus hombros –Eres tan vago que no te levantarías aunque murieras de hambre.
—Aparte de tacaño eres exagerado.
— ¡Oye, mira! ¿Qué no son Taty y tú?
— ¡Mierda!
—Shh, shh deja escuchar que dicen –nos callamos y escuchamos la voz femenina que salía del aparato.
—Como lo pueden ver en las imágenes, Tom Kaulitz famoso guitarrista de la banda Tokio Hotel al parecer tiene nueva novia o ¿futura esposa? Muchos dicen que es la misma chica que se la ha visto junto a los gemelos Kaulitz y una niña que aún no sabemos si es algo para estos, ¿será acaso que Tom Kaulitz tiene una familia oculta? O ¿Puede ser que Bill Kaulitz sea padre y no ha querido dar información a los medios? Hay muchas interrogantes que pronto serán contestadas…
— ¡Sí! –Grito Tom mientras se ponía de pie y retaba a la reportera que estaba en Tv -¡Ja! Hasta que sospechan que yo soy el padre.
— ¿Qué quieres decir con eso, Tom?
—Que nadie hasta ahora sospechaba que Kim puede ser mi hija.
— ¿Y?
—Pues…
— ¡Ash! ¿Otra vez se trata de tu ego? ¿Cuándo vas a cambiar Tom? –me levante y salí molesto al jardín.
— ¿Qué paso? –escuche detrás de mí, regresé a mirar y era Taty.
—Nada, una niñería.
—Uhm… tu madre es genial.
—Lo sé –sonreí inconscientemente.
—Bill ¿Te puedo preguntar algo?
—Sí –dije afirmando con la cabeza seguidas veces.
— ¿Crees que Tom pueda decepcionar a Kim?
—Yo… oh –no sabía que responder, mi hermano no es muy irresponsable, pero eso no quita que pueda fallarle a Kimmy de alguna manera –Francamente no lo sé, pero es su hija y de seguro la quiere igual más que tú y sabrá cómo tratar y convivir con ella.

1 mes después
BY TATY:
Como amo las tardes frescas, caminar mientras mi cabello juguetea con el aire, mi ropa alejándose y acercándose a mi cuerpo, que el fresco viento golpee mi rostro de esa forma tan delicada que solamente él lo puede hacer. Me detuve frente a una tienda de ropa de niños, hace unos días quise comprarle un vestido a Kim así que como ahora tenía tiempo lo quise comprar, sin más rodeos entré a la tienda y una empleada de la tienda se acercó a mí.
—Buenas tardes –mostro su blanca dentadura - ¿En que la puedo ayudar?
—Hace unos dos días vi un vestido blanco en el mostrador ¿Me lo podría mostrar?
—Sí, por favor sígame –la chica se adentró en un pasillo mientras yo la seguía, mientras la seguía vi una chaqueta blanca así que la cogí sin dejar de caminar detrás de la chica –Debe de ser este –dijo y me amostró el mismo vestido que vi días anteriores.
—Sí, es el mismo.
— ¿Es la talla? O le busco otra.
—Sí, si es la misma.
— ¿Desea algo más?
—Uhm estaré buscando.
—Ok –dijo y me dejo sola.
Buscaba algo más para Kim, así que camine por la sección de zapatos, estaba tan concentrada en tratar de buscar algunas sandalias del color del vestido, que no me di cuenta de la presencia de alguien junto a mí y choque con esa persona haciendo que se le callera sus cosas.
—Lo siento –dije agachando la cabeza y la alce y vi que era mi jefe Ryan, tape mi boca con una de mis manos libres –Lo siento, lo siento.
—No, no hay problema –dijo sonriente –También fue mi culpa, debo dejar de andar pensando en mi trabajo.
—Uhm –me agache, le alcance sus cosas y me puse de pie –Nunca me imaginé encontrarlo en un lugar como este.
— ¿Tan malo me veo?
—No, pensé queno tenía un hijo, mucho menos que está casado.
—Pues pensaste bien.
— ¿Eh?
—No estoy casado y no tengo un hijo, hoy llega mi sobrino de Puerto Rico y decidí hacerle un regalo.
—Pues yo de usted le compraría algo más cómodo que una camisa.
— ¿Tú crees que debería comprarle unos tenis? –me miro alzando una ceja.
—Ehm si –asentí con la cabeza seguidas veces.
—Okay, seguiré los consejos de una excelente madre –me guiño un ojo.
Me sentía un poco avergonzada al haber aceptado ir por un helado ya que el con traje y yo con jean, tenis una blusa y una chaqueta de algodón con capucha, pero aun así estaba frente a el hablando de cosas poco interesantes y sin dejar de reir.

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