martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 13


My Little Girl
Capítulo 13
BY TATY:
— En serio lo siento, no quise decir eso.
— Pues… pues… lo mismo te digo a ti ¿Cómo es que tienes hijos conmigo y estas con alguien más?
— Ya pero yo no me voy a casar.
— Mira, lo importante es aquí Kimmy… ella te quiere mucho. Te ama y mucho, lo sé porque cuando ustedes se fueron a Japón al festival del Audi, Kim, bueno ella ya tenía una conexión contigo “¿Dónde está papá? Papá, papá” Te extrañaba mucho y cuando regresaste y te vio, jamás había visto esa mirada en sus ojos y yo no quiero quitarle eso a mi hija… ni a los que vienen en camino, amo a mi hija y no sólo porque es mi hija… -Tom me miraba –También es tu hija, tiene muchas cosas de ti, cosas buenas y cosas malas –ambos sonreímos –Pero más cosas buenas que malas, tiene eso de creer que todo lo puede, igual a ti, ese maldito carácter –reí al igual que él.
Cuando dejamos de reír, ambos nos habíamos acercado, podía sentir su respiración chocar con la mía, pero mis sentimientos estaban atormentándome y haciéndome vulnerable.
— Pero también tiene esos ojos y esa sonrisa… -Sentía un nudo en la garganta y mis ojos estaban empezando a arderme –Tiene tus miradas y mi preferida es cuando te mira con cariño, ambos tienen esa forma tan única y especial.
Sólo unos centímetros, tan sólo unos centímetros. Pero el mágico momento se cortó cuando su teléfono empezó a sonar. Me alejé de él y sequé las lágrimas que habían caído.
— Veo que tu don de interrumpir no ha desaparecido ¿Qué pasa Bill?
— …
— Espera, no te entiendo ¿Dónde está Bill?
— …
— Ya haber explícame.
— …
— No importa, ahora. Dímelo ahora.
BY TOM:
Iba a mandar a la mierda a mi hermano, pero me sorprendió al escuchar a Rosaline, no le entendía nada porque hablaba muy rápido y no podía pasarme a mi hermano para que me explicara lo que está pasando porque él tampoco entiende la situación. Me dijo que sería mejor que habláramos en el aeropuerto pero prefiero que me lo diga ahora.
— Lo que pasa es que tengo el teléfono de Taty y hace rato recibió una llamada del doctor que la atendió, antes hubo un error en el que nos dijo que esperaba solo un bebé y después nos dijo que son dos y ahora nos dice que hay un error.
— ¿Y cuál es?
— Que hay cuatro pacientes con problemas de los resultados y el resultado verdadero de Taty dice que no está embarazada. Quiero hablar con ella por eso te llamé, pero Bill me dijo que te lo diga a ti de una vez y ahora no sé qué hacer… si tú quieres decírselo.
Sentí como la alegría se apartaba de mis sentimientos, miré a Taty, se veía tan vulnerable que no sabía qué hacer, debería dejar que Rosaline se lo diga, pero esto también me incluye.
— ¿Tú que piensas que es lo más conveniente? –le pregunté mientras abría la puerta del auto que renté.
Taty me miró y sujeté su mano para que subiera, después de que subió cerré la puerta y  me aparté lentamente del auto.
— No lo sé ¿Está contigo?
— Está en mi auto, no quiero que escuche esto.
— Yo también no quiero que escuche esto, por primera vez estamos de acuerdo –suspiró –Tom ella está muy ilusionada con esto. Le emocionaba la idea de saber que va a tener dos bebés.
— No sé si decírselo ahora, está mal y…
— Te entiendo… pero ¿se lo ocultamos?
— Ella en cualquier momento se va a dar cuenta.
— Entonces debemos decírselo de inmediato.
— Ya vamos al aeropuerto, cuando lleguemos a Los Ángeles se lo diremos.
— Creo que será mejor que tú se lo digas.
— Ya veremos.
— Entonces nos vemos aquí en el aeropuerto –Rosaline cortó la llamada, guarde el teléfono e inmediatamente fui a abrir la puerta del auto para entrar y conducir.
Cuando llegué al aeropuerto, le entregué a uno de los encargados la llave del auto ya que los del aeropuerto nos ayudaron con el alquiler del auto. Taty y yo buscábamos a Rosaline y a Bill, hasta que los vimos comprando los pasajes de avión.
— ¡Mami! ¡Papi! –escuché a Kim.
Miré hacia abajo y ella me abrazó y sujetó la mano de Taty. Cargue a Kim y junto a Taty fui a comprar el pasaje de avión.
— ¿Dónde está Ryan? –le preguntó Taty a Rosaline.
— Tuvo que irse, ten tu teléfono, él te envió un mensaje pero me olvidé de devolvértelo y…
Bill y yo miramos a Rosaline.
— Y que tonta que soy.
— Ya ¿Estás bien?
— Sep.
Rosaline se apartó al igual que Bill.
— ¿Ya tengo tu apellido, papi? –me preguntó.
— Sí –le respondí.
Me senté al igual que Taty en los asientos que hay en el aeropuerto, teníamos que esperar unos minutos a nuestro avión. Senté a Kim en mis piernas y Taty sujetó su mano.
— ¿Tengo que aprender a poner tu apellido en mis cuadernos?
— Sí mi amor, tienes que poner el nombre de Tom en tus cuadernos –le dijo Taty.
— Mami hazme el gatito.
— ¿El gatito? –pregunté mirando a Taty.
— Ehm aquí no, nena.
— ¿Qué es el gatito?
— Es algo que suelo hacerle a Kim…
— Mi mami me hace como un gatito ¿Verdad mami?
— ¿A si? quiero ver.
— ¡Hazlo mami! Por favor mami –le pidió Kim.
— No, me sale bien, hazlo tú nena, muéstrale a Tom, ella también lo puede hacer.
— Tú lo haces mejor.
— ¡Vamos Taty! Hazlo.
— Sí mami, hazlo.
— Hazlo.
— Hazlo.
— Hazlo...
— Está bien, está bien –miró hacia los lados y luego se sentó de lado en el asiento, elevó un poco sus manos y empezó a abrirlas y a cerrarlas muy despacio –Mi… -dijo creo que maullando.
— ¿Qué es eso?
— Así no es –dijo Kimmy.
— Muéstrame el gatito –dije aguantándome la risa.
— Kim puede hacerlo mejor –Taty estaba totalmente roja.
— Por favor mami –le pidió Kimmy –Hagámoslo las dos.
— Ok, ok.
Kim elevó un poco sus manos.
— ¡Miau! –dijo Taty, pero sola porque Kimmy se quedó quieta. Lo que hizo Taty fue realmente tierno. Lo hizo como un gatito sus manos parecían garritas -¡Qué tramposa! Igual a él –Taty se cruzó de brazos.
— ¡Ja, ja, ja! –no me aguanté la risa y empecé a reírme, escuché como Kimmy también reía.
— Ya no se rían.
— Ya, ya. Kim ahora tú.
Kim hizo lo mismo que Taty y luego los tres empezamos a reír.
— Ahora tu –me dijo Taty.
— ¿Yo?
— Sí, papi hazlo, por favor.
— No, las dos lo hacen muy bien.
— ¡Vamos Tom! –Taty alentaba a Kimmy para que me convenciera.
— Por favor papi.
— Está bien.
— No te olvides de las manos –me dijo Kim sujetando mis manos.
— Sí, Tom. No te olvides de las manos –vi cómo se reía.
— Ok ¿La muevo así? –dije mientras abría y cerraba mis manos.
— Sí –me dijo Kimmy –Ahora da maullidos.
— ¡Sí, Tom! Maúlla.
Ladee la cabeza.
— ¡Miu! –Dije y empecé a reírme al igual que ellas -¿Así se ve más tierno?
— Sí –me dijo Kimmy.
Kim ladeo la cabeza y empezó a maullar moviendo sus manos, yo también empecé a hacer lo mismo.
— ¡Mami tú también hazlo!
Taty dejó de reírse y empezó a hacer igual que nosotros. Todo el mundo nos miraba, pero nosotros no dejábamos de hacerlo y luego empezamos a reírnos.
BY BILL:
— Se ven tiernos ¿No crees? –me dijo Rosaline.
— Sí, parecen una familia.
— ¿No te gustaría unirte? Te saldría perfecto.
— Ja, ja, muy graciosa. Pero yo no maúllo, yo doy rugidos. Soy un tigre.
— Sí, pero para otras cosas, porque para lo otro…
— Si, si, repítelo hasta que te lo creas.
Escuchamos como anunciaban que nuestro vuelo estaba por salir, así que fuimos a avisarle a Tom y a Taty. Yo me senté con Kimmy y con Rosaline. Taty y Tom estaban detrás de nosotros.
— ¿Crees que bubi esté bien? –me preguntó Kim.
— Sí, está con Scotty, él es muy responsable.
BY TATY:
— ¿De dónde salió eso de gatito? –me preguntó Tom.
— Oh, eso, lo hice cuando ella tenía un año. Kimmy tenía temperatura y estaba muy cansada y no me gustaba verle deprimida así que empecé a maullarle y a hacerle cosquillas con mis manos como si fuera un gato. Lo suelo hacer cuando está triste o enferma, siempre suele hacerla reír.
— ¿Y a ti que te hace reír?
— ¿A mí?
— Sí.
— No lo sé, no me he dado cuenta. Creo que todo.
— Pero en especial.
— No lo sé.
Cuando llegamos a L.A. era de noche, los chicos nos llevaron a su casa y nos invitaron a cenar, pero desde el aeropuerto los he notado a los tres muy extraños, en especial a Tom.
— Llevaré a Kim a su habitación –me dijo Bill.
— Yo te acompaño –le dijo Rosaline.
Bill cargó a Kim que se había quedado dormida junto a Scotty en el sofá, caminé detrás de Rosaline y después de que Bill cargó a Kim y se la llevó junto a Rosaline me senté, Scotty se levantó del sofá para seguirlos, pero inmediatamente regresó y se recostó en el suelo.
— Taty debo hablar contigo –me dijo Tom.
Tom se paró junto a mí y luego se sentó en el extremo del sofá yo estaba en la mitad del sofá. Lo miré ¿De qué quiere hablar conmigo? ¿Será el motivo por el cual están todos ellos muy extraños? Me pregunté.

Capítulo 12


My Little Girl
Capítulo 12
BY BILL:
Taty empezó a discutir con Rosaline, pero después se calmaron, empezó a hacerse tarde y yo tenía que regresar a mi casa.
Cuando llegué me encontré con mi hermano.
— ¿Dónde estabas? –me preguntó parado en la sala.
Empecé a subir las escaleras para ir a mi habitación.
— Con Rosaline.
— ¿Mañana me vas a acompañar a Paris a firmar los papeles de paternidad?
— Sí.
***
Al llegar a Paris, mi hermano y yo no debíamos llamar la atención para no traer nueva noticia, así que usábamos gorra y gafas grandes obscuras. Fuimos directo a un registro civil ya que no pensamos quedarnos más de diez horas, creí que nos demoraríamos a los mucho unas tres horas, pero eso cambió cuando vimos a Taty llegar con Ryan.
— ¿Qué hace ese imbécil aquí? –me preguntó mi hermano.
— Hola –nos saludó Taty.
Ryan estaba hablando con Rosaline y Kim estaba con ellos, lo cual molestaba a Tom.
— ¿Qué hace él aquí? –le preguntó Tom a Taty.
— ¿Y a ti que te importa? No viene por ti.
— Es a él a quien no le debe importar –Tom estaba molesto y eso molestaba a Taty.
— Ya Tom, deja eso Ryan muy pronto tendrá que incluirse en la vida de Taty y de Kimmy –dijo Rosaline.
— ¿Por qué deberías incluirte en la vida de mi hija? –le preguntó Tom a Ryan.
Ryan miró a Taty, pero se quedó callado, Tom insistía con la pregunta pero nadie quería responderle, menos yo.
— En un mes me casaré con Ryan y…
— ¿Qué? –Tom se quedó estupefacto, pero reaccionó inmediatamente -¿Piensas ponerle el apellido de él a Kim?
— Si lo estuviera pensando no estaría aquí ¿No crees?
Taty y Tom empezaron a discutir, y las cosas empezaron a alterarse y a incomodar.
— No deben discutir, no sería correcto para Kim, mírenla y mucho menos cuando está un bebé en camino –Rosaline había metido la pata y muy al fondo.
— Creo que es mejor que salgamos –le dijo Ryan a Rosaline.
Yo sujeté la mano de Kim y junto a Ryan y a Rosaline empezamos a alejarnos de Tom y de Taty que no dejaban de echar humo.
— ¿Eso es verdad? –escuché gritar a Tom.
BY TATY:
— ¿Estas embarazada de Ryan?
— No…
— ¿Por qué Rosaline dijo que hay un bebé en camino?
— Esa boca floja no quiso decir que este bebé es hijo de Ryan, sino tuyo.
Tom me miró con unos grandes ojos a causa de la gran sorpresa que se llevó.
— ¿Aun así piensas casarte con Ryan?
Me preguntó y al no escuchar una respuesta entró a una oficina a firmal los papeles de paternidad.
En la salida nos encontramos con todos, quería matar a Rosaline por su culpa Tom no dejaba de hacerme preguntas y mírame enojado.
Tom al ver a Kim sentada junto a Ryan empezó con un escándalo.
— Rosaline lleva a Kim al auto –le dije mientras sujetaba a Tom.
En cuanto Rosaline se subió al auto con Kim, voltee a Tom para que me mirara, Bill estaba sujetando a Ryan.
— ¿Por qué no te comportas como una persona adulta?
— ¿Y tú por qué no haces lo mismo? Yo no soy el que anda ocultando cosas importantes.
— Pensaba decírtelo, pero no así.
— ¿Cómo pensabas decírmelo?
Solté a Tom y miré a Ryan que estaba hablando con Bill.
— ¿Nos pueden dejar un rato a solas? Luego los alcanzamos en el aeropuerto.
Ryan y Bill se fueron y yo me quede junto a Tom.
— Me acabo de enterar… ayer me enteré que son gemelos.
Tom me miró.
— No voy a quitarte el derecho de que los veas a diario, lo de Ryan y yo es muy aparte con lo de tus hijos y tú.
— ¿Por qué vas a hacer eso? ¿Por qué tienes hijos con migo y te casas con él?
— ¿Qué es lo que tratas de decir?
BY ROSALINE:
— Yo me tengo que ir –me dijo Ryan.
— Okay ¿le avisaste a Taty?
— Ya le envié un mensaje.
— Listo.
Ryan abrazó a Kim y luego se despidió de Bill y de mí. Después de que Ryan se fue Bill me miraba enojado.
— ¿Sabes que abriste tu boca en el momento menos indicado?
— No empieces Bill. Ya Taty me regañará.
Bill se acomodó sus gafas y luego se cruzó de brazos. Ambos mirábamos como Kimmy jugaba con sus osos de peluche y una muñeca que Ryan le compró hace una hora.
— Ryan es un buen chico –dijo Bill – Él y Tom se llevarían bien, si mi hermano no fuera tan egocéntrico.
— Tal vez Tom y Taty estén dejando las cosas en claro y puedan llevar la fiesta en paz
— Eso sólo puede caber en tu cabeza.
De pronto sentí el teléfono vibrar en el bolcillo de mi pantalón, lo saqué y lo miré sorprendida, mi teléfono estaba en mi bolso y este teléfono es de Taty. Entonces recordé que Taty me dio para que se lo tuviera mientras ella llevaba a Kim al aeropuerto cuando llegamos.
— Mierda –dije al ver el mensaje de Ryan. Le decía que se tenía que ir y esas cosas, pero yo tenía el teléfono.
— ¿Qué pasa?
— Yo tengo el teléfono de Tatiana.
— Ahh…
— ¿Podrías dejar de echarme la culpa? Tom en cualquier momento se iba a enterar. Además tú dijiste eso de que Ryan se va a incluir en la vida de Kim y eso lo empezó todo.
— ¿Ahora intentas montarme la culpa a mí? Que inmadura.
— Ya cállate ¡Idiota!
— Aquí sabemos quién es el idiota.
— ¡Vaya! Te sabes defender.
Me miró levantando una ceja, y sus ojos estaban llenos de ira, Bill estaba muy enojado, lo ha estado desde que empezó todo el problema.
— Está bien…. Lo siento –dije con amargura.
— Da igual.
— Bill…
El teléfono de Taty empezó a sonar, interrumpiendo mi disculpa forzada, me había tragado mi orgullo pero el maldito teléfono tenía que arruinarlo.
— ¿Hola? –dije contestando.
— ¿Señorita Tatiana Morocho?
— Ehhh… s-sí, ¿quién habla?
— Soy la secretaria del doctor Francis. Lamento las molestias, pero se ha cometido otro error.
— ¿Otro error?
Bill me miró.
— Sí, necesitamos que venga a la oficina del doctor…
— Hay un problema, ahora estoy de viaje y no regresaré hasta un mes ¿Me podría decir cuál es el error?
— En un momento la comunico con el doctor –esperé unos segundos  y enseguida habló el doctor -¿Cómo está señorita Tatiana?
— Estaré bien cuando me diga cuál es el problema.
— Lo que pasa es que los resultados fueron nuevamente confundidos y sus resultados corregidos le entregamos a la paciente de mi compañero.
— ¿Y qué contienen esos resultados?
— Sería mejor que hablara con usted en persona.
— Como le dije a su secretaria, estoy de viaje y no regresaré en un buen tiempo ¿Me podría decir?
— Lo que pasa es que no está embarazada, su retraso se debe a cambios hormonales, son normales, suelen ser muy comunes…
— ¿No está-no estoy embarazada?
— Lamento decirle que no, los resultados salieron negativos, fue un gran error…
— ¿Está seguro que no se trata de otro error?
— Completamente seguro.
— Pero usted me dijo que la otra paciente espera uno y yo dos…
— Lo que pasa es que este no es el único problema, hay dos pacientes más con el mismo problema.
— Pero la prueba de embarazo que me hice en casa salió positiva.
— Esos errores suelen pasar…
— ¿Qué clase de lugar es ese? ¿Cómo puede confundir los resultados? –le dije malhumorada, luego le corté.
— ¿Qué pasa? –me preguntó Bill.
— Taty no está embarazada.

Capítulo 11


My Little Girl
Capítulo 11
BY ROSALINE:
— Debe extrañar a su mamá –dije para que Tom no se sienta mal.
— Si eso es –dijo Bill luego miró a Kim y le sonrió –Nena ve a traer tu mochila y yo las iré a dejar ¿De acuerdo?
Kim dejó de mirar al piso para mirar por un segundo a su padre y luego miró a Bill.
— De acuerdo.
Solté su mano y ella se fue corriendo.
— Voy a esperarla en la puerta, nos vemos –me despedí.
Bill caminaba junto a mi muy pensativo, abrió la puerta y se apoyó en el marco de esta.
— ¿Qué es lo que paso? –le pregunté.
— He notado que Ría no le agrada a Kim.
— ¿Por qué dices eso?
— Hace un par de horas antes de que llegara Ría –me miró –Tom estaba con Kim, él le estaba enseñando con la acústica, yo estaba con ellos, luego Ría llego… -miró hacia atrás asegurándose de que no haya nadie –Kim es una niña muy…muy madura para su edad, piensa como si tuviera 17 o 18 años o hasta más, su forma de pensar es muy impresionante, me sorprendería si un día la viera actuar como una niña caprichosa… hoy actuó muy extraño. Cuando Ría llego y saludó a Tom… la pequeña hizo un gesto que… que dio un poco de riza, pero demostró que no quiere a Ría junto a Tom.
— Es… debe estar un poco celosa, es su padre y…
— Eso pensé al principio, pero luego ella no decía nada, ni se movía. Tom hablaba con Ría y a Kim parecía molestarle cada vez que hablaba Ría –quise  reír pero al ver la seriedad de Bill lo evité –No sé si Tom lo notó ya que estuvo con Ría… Kim se apartaba de él cada vez que intentaba cargarla o abrazarla, Kim no quería estar cerca de Ría.
— ¿Ya nos vamos? –escuché a Kim.
— Sí – dije, vi que detrás de ella venía Tom.
— Rosaline ¿Puedes decirle a Taty que necesito hablar con ella? –dijo.
Mis ojos se abrieron y mis nervios se pusieron de punta “Tom lo sabe”
— ¡¿Sobre qué?! –lo dije tan asustada que Tom y Bill me miraron.
— Sobre el asunto de asumir mi paternidad legalmente, lo hemos pospuesto por mucho tiempo.
— Mhhh –“¿Y ahora cómo va a hacer cuando se entere que Taty se va a casar con Ryan” pensé –Ok.
Sujeté la mochila de Kim y ella abrazó la pierna de Bill cuando Tom quiso despedirse de ella.
— Está cansada –le dije a Tom al verlo preocupado por la actitud de Kim, no quisiera que esto complique su relación con Ría.
Miré a Kim, estaba dormida en el asiento de atrás, luego miré a Bill mientras él conducía.
— ¿Qué pasa? –dijo sin dejar de ver la autopista.
— Taty se va a casar con Ryan…
— ¡¿Qué?! –me miró con los ojos muy abiertos he inmediatamente volvió a mirar a la pista.
— Y está embarazada…
— ¡¿Cómo?! –sus ojos estaban a punto de salirse de sus órbitas.
— Es de tu hermano… ¡Mira al frente!
— ¿Cómo es que está embarazada de mí hermano?
— ¡Shh! –miré atrás para ver que Kim no se había despertado –Por favor prométeme que no le dirás a nadie sobre esto ¡Prométemelo!
— Ok, ok… ¡No! ¿Por qué no puedo decirle nada a Tom? Mi hermano tiene que saberlo.
— Por favor Bill.
Bill se quedó callado, me miraba de reojo y luego suspiró.
— Te prometo que no le diré nada a nadie.
— Hace tres semanas Tom y Taty tuvieron….
— ¿Hace tres semanas? –se quedó pensativo.
— Sí ¿Por qué? ¿Pasa algo?
— Tom estaba raro.
— ¿Raro?
— Tom estaba molesto y parecía que quería que yo trajera a Taty a nuestra casa. Supongo que para hablar con ella.
— Uhm… ella me dijo que se había ido molesta porque Tom se puso a hablar por teléfono con Ría.
— Entonces… ¿Kim llevará el apellido de Ryan?
Regresé a mirar a Kim, aún seguía dormida, al menos ella está tranquila, ahora.
BY TOM:
— Ya es tarde, es mejor que me valla –me dijo Ría.
— ¿No piensas quedarte? Mi hermano de seguro saldrá con Rose.
— Ehm no, estoy un poco cansada.
Noté que no estaba cansada, sino desanimada. Últimamente está actuando muy extraño, la noche anterior cuando salimos estaba bien y ahora está muy distante.
— Nos vemos otro día –colgó su bolso en su brazo.
— Quédate esta noche.
— Hoy no, tal vez mañana.
— Ok, vamos y te dejo.
No me gusta rogar a nadie, así que sin insistirle más fui a dejarla en su auto. Ella tenía una gran expresión de incomodidad y yo estaba preocupado por la forma en cómo se fue Kim.
BY TATY:
— Entonces nos vemos mañana…
— ¿Mañana?
— Sí, tenemos que ir a organizar citas con un Doctor, empezar con la organización de la boda y con todo lo demás.
Lo miré apretando los labios para luego torcerlos a un lado.
— ¿Estás seguro que quieres seguir con esto?
— ¡Sí! Yo te amo, y lo demás está olvidado… sería mejor no hablar de eso nunca.
Salí del auto y cerré la puerta para mirarlo y despedirme con una pequeña sonrisa en mis labios, le di media vuelta al auto para estar junto a la ventana de Ryan.
— Nos vemos mañana –besé su mejilla.
Entré a mi casa, dejé mi chaqueta y mi bolso en un sillón que está frente al televisor. Luego solté un gran suspiro y me senté en el sillón.
— ¡Hola mami! –me asustó el grito que pegó Kimmy.
— Hola cielo… ¿Kim? ¿Qué haces aquí? –le pregunté después de haber besado su mejilla –Pensé que esta noche te ibas a quedar con Tom.
— Él estaba ocupado y yo quiero estar contigo.
— Oww tan linda –la abracé -¿Tu tía está aquí?
— Aquí estoy –Rosaline traía una lata de Coca-Cola en sus manos.
— ¿Qué pasó con Tom? –le pregunté en cuanto se sentó.
Ella me miró con unos grandes ojos y luego miró a Kim.
— Estaba con Ría… y Kim quería estar contigo.
— Ah…-miré a Kim -¿Por qué no vas y traes tus cuadernos para revisarte las tareas?
— Ya mami –me contestó y salió corriendo.
— ¿Qué pasó con Ryan?
— No preguntes.
— ¡¿Se enojó mucho?!
— ¡No lo sé! Ese es el problema.
— Dime qué fue lo que te dijo.
— Que no quiere que nuestro compromiso se arruine.
— ¡¿Qué?!
— Después de que le dije que lo engañé con Tom. Ryan me dijo que también me había engañado con Denise.
— ¿Le dijiste que estás embarazada?
— ¡Sí!
— No me digas que Denise también está embarazada.
— ¡No!
— ¿Por qué quiere seguir con la boda?
— Me preguntó si yo ya se lo había dicho a Tom, y si yo lo amaba.
— ¿Qué le dijiste?
— Qué todo pasó de repente… que no hemos hablado con Tom desde entonces.
— Creo que debes calmarte, estas pálida –me dijo Rosaline, le hice caso porque estaba empezando a marearme.
Escuché mi teléfono y lo saqué de mi bolsa.
— ¿Hola? –dije al contestar.
— ¿Señorita Tatiana Morocho?
— Ehm… sí ¿Con quién hablo?
— Buenas noche, le hablo del consultorio del Doctor Francis, necesitamos que venga, hay un error con sus resultados.
— ¿Puedo ir ahora?
— Sí, lamentamos los inconvenientes.
Después de haber cortado miré a mi amiga. Ella también me miraba.
— ¿Quién era?
— Del hospital, me dijeron que tengo que ir, ocurrió un error con los resultados.
***
Rosaline estaba sentada junto a mí sujetando mi mano, sabía que estaba preocupada por lo que estaba pasando, mientras veníamos en el auto conversábamos con Rosaline sobre la gran desilusión que se me estaba formando en el pecho si me dicen que no estoy embarazada. Kim por suerte se había quedado dormida y Bill se quedó con ella en la casa.
— No sabe cuánto sentimos esta confusión –nos dijo el doctor.
— ¿Confusión? –le preguntó mi amiga.
— Sí, otro ginecólogo también tenía una paciente que tiene casi el mismo tiempo que usted, la que se encarga de imprimir los resultados confundió los nombres, pero nos dimos cuenta cuando la otra paciente dijo que había un error con el número de bebés.
Saqué el sobre y se lo di al doctor.
— Después de que se fueron la otra paciente regresó y nos dijo que ella espera un bebé no dos, y usted espera dos bebés.
— ¡¿Dos?! –mi amiga estaba más impactada que yo.
— Sí, nuevamente le pido…
— ¡Vas a tener dos hijos! –me gritó mi amiga emocionada.
Sonreí inconscientemente.
— ¿Llorar de emoción? –me preguntó con una inmensa sonrisa.
— Sí.
Siempre había querido tener hijos gemelo, pero cuando tuve a Kim creí que iba a ser mi única hija, pero al saber que voy a tener dos hijos mis problemas se esfumaron de mi cabeza.
Cuando llegamos a nuestra casa, aún estábamos emocionadas por la mejorada noticia.
— ¿Qué pasó? –nos preguntó Bill.
— El ginecólogo confundió los resultados –le dijo mi amiga.
Caminé hacia Bill y quedamos cara a cara.
— ¡Voy a tener dos bebés! –le dije.
Bill me miraba impresionado.
— Bill ¿Me escuchaste?
— Sí –pasó una de sus manos por su cabello –Pero… ¿No piensas decirle a mi hermano?
Le iba a contestar, pero me quedé callada, Bill tiene razón debo decírselo a Tom, pero no sé cómo y no creo que ahora sea el momento.
— Sí, pero después…
— ¿Cuándo es después?
— No lo sé Bill, ahora no quiero hablar de eso.
— Mi hermano mañana quiere firmar los papeles de paternidad.
— Lo sé, Rosaline ya me lo dijo.
— ¿Cómo vas a hacer cuando te cases con Ryan?
Miré a mi amiga enojada.
— ¿Sé lo dijiste?

Capítulo 10


My Little Girl
Capítulo 10
BY TATY:
— Estoy embarazada.
— ¿Qué? –dijo con la boca abierta -¿De quién?
— ¿Cómo que de quién? Pues de Ryan.
— ¿Estas segura? Porque hasta donde yo sé también tuviste una noche con Tom.
— Sí… si… pe… pero. Estoy segura de que es de Ryan.
— Es mejor ir con un Doctor y ver de cuantos días estas y así veremos de quién es ese bebé que estas esperando o solo falta que el mismo día te hayas acostado con los dos.
— ¡¿Qué dices?! ¿Qué clase de chica crees que soy?
— Lo siento, me pasé… solo que ¡Taty! –me dijo y se cruzó de brazos –Es mejor ir ahora.
— Ah –me quede con la boca abierta por un par de segundos –No, yo estoy segura de que este bebé es de Ryan y… estoy segura.
— Soy tu amiga Taty… dime si temes a que en verdad sea hijo de Tom.
— No tengo porque estar temiendo, estoy segura de lo que digo… bueno en parte.
— ¿Cómo que en parte? ¿Ese bebé es de Ryan o no?
Pasé mi mano izquierda por mi cabeza sujetando por un rato mi cabello, puse mis manos en cada una de las rodillas para apoyarme por un instante y luego levantarme.
Empecé a caminar de un lado a otro, hasta que decidí qué es lo que voy a hacer, saqué mi teléfono del bolsillo trasero de mi pantalón.
— ¿Qué vas a hacer? –escuché que me pregunto Rosaline.
Un tono… dos tonos… mientras que en mi mente suplicaba que no respondiera.
— ¿Aló?
— ¡Hola! Ehm ¿podemos hablar esta noche? –regrese a ver a mi amiga y esta blanqueo los ojos.
— Sí amor, ¿En dónde nos vemos?
— En el restaurante que solemos vernos, el que queda a unas  calles de tu trabajo.
— Ok, entonces nos vemos ¿A las 8:30?
— Excelente… hasta esta noche.
— Ok, te amo –finalizó la llamada.
— ¿Y bien? –me preguntó otra vez Rosaline -¿Vamos con el doctor?
— Ya Rosaline, deja de hacer tantas preguntas.
— ¿Y qué quieres que haga? ¿Qué lo tome como si nada? Tú me importas Taty así que no me vengas con esa mierda.
— Está bien, vamos con un maldito ginecólogo.
***
Rosaline parecía una maldita cacatúa caminando y moviéndose por todas las esquinas del consultorio del ginecólogo, estaba a punto de estresarme en especial cuando preguntaba cada dos segundos « ¿Por qué tarda tanto?» No sé por qué me hace a mí esa pregunta ¿Acaso no ve que he estado todo el tiempo junto a ella?
— Mierda ¿Por qué tarda tanto?
— Rosaline siéntate, creo que ya viene.
Mi amiga me obedeció he inmediatamente se abrió la puerta y ahí estaba el doctor con un sobre en sus manos.
El señor me miró sonriente y se sentó en su silla negra.
— Hola, perdón por la tardanza –se disculpó.
— No hay problema –dijo mi amiga la hipócrita.
— Bueno señorita Tatiana, usted está embarazada de… -miraba la hoja –tiene 49 días de embarazo, y déjeme decir que está en perfecto estado.
— ¿Siete semanas? ¿Está seguro? –dije mientras una sonrisa falsa salía de mis labios y con una mano me ventilaba.
Hizo un sonidito afirmando mientras sonreía.
— Sí. Felicidades.
— Gracias.
La pelirroja y yo nos despedimos del doctor y salimos de su consultorio, para ir a picar el botón para que el ascensor llegue al piso en que estamos paradas.
— ¿Y? –preguntó mientras subíamos al ascensor.
— Me vas a matar.
Vi como las puertas se cerraron.
— ¡Hay no! ¡Tatiana! ¿Es de Tom?
No le dije nada.
— ¡Mierda! ¡Maldito Tom! ¡Maldito su pene! ¡Maldito seductor! ¡Maldita tú! –me apunto.
— ¡¿Maldita yo?!
— No, mejor dicho ¡Malditos los dos! ¿Acaso no conocen los venditos condones? O… o ¿Los anticonceptivos?
— Lo olvidamos… lo olvide, estaba enojada…
— Oh… cuéntame que hizo Tom.
— ¿Cómo lo sabes?
— Sé que es su costumbre arruinar todo.
La miré y luego rolé los ojos.
— Después de….
— Haber cogido.
— ¡Rosaline!
— Es lo que hicieron.
— El caso es que Ría lo llamo.
— Ah. Debió haber detectado que el pito de Tom estaba divirtiéndose sin su vajina.
— ¡Ya Rosaline!
Ella empezó a reír.
— Ok, lo siento… ¿Se lo vas a decir?
— ¿Qué? No.
— ¿Por qué no?
— Porque me voy a casar con Ryan.
— ¡¿QUÉ?!
Las puertas del ascensor se abrieron, ya habíamos llegado a la planta baja. Bajamos y empezamos a caminar con dirección al estacionamiento.
— Ryan me propuso matrimonio.
— Por ser la novia de Bill me has dejado sin información. Dime como fue.
— Hace un mes Ryan  me invito a cenar, estaba actuando muy extraño y entonces me propuso matrimonio… lo pensé por una semana y le dije que sí.
— Sinceramente que fea está tu situación.
***
Había llegado cinco minutos antes, estaba nerviosa, no sabía cómo decírselo. «Te engañé acostándome con otro y me dejó embarazada» Sacudí mi cabeza al recordar lo que me dijo Rosaline, esa idiota empeora la situación, le encanta recalcar tus metidas de pata, pobre Bill como tendrá que soportarla.
— Hola –dijo entusiasmado.
Antes de sentarse besó mi frente, como siempre me suele saludar.
— ¿Llevas mucho esperando?
— A… a… acabo de llegar.
— ¿Estas bien? Te noto muy nerviosa.
— Es sobre lo que tengo que hablar contigo. Es mejor irnos a otro lugar.
Fuimos hasta el estacionamiento y entramos a su auto.
— Puedes decírmelo.
— Ryan –cogí un poco de aire por la boca –Yo lo siento mucho…
El remordimiento golpeaba aún más fuerte mi cara.
— ¿Por qué dices eso? –su voz se tornó seria.
— Yo… Ryan yo te engañé… espero un hijo de otro.
Ryan agachó la cabeza por un instante.
— ¿De Tom?
Afirme moviendo lentamente mi cabeza.
— Mierda –dijo con su voz muy baja, apenas lo logré a escuchar.
Hubo un largo silencio. La vergüenza invadía mi rostro, no sabía que decir o que hacer, temía a moverme, pero opté por salir del auto he irme.
— Espera, yo también tengo que decirte algo.
Me detuve en seco, me giré lentamente y lo vi.
— Yo hace casi un mes me vi con… con ella… con Denise y estuvimos en mi casa… tuvimos sexo.
Sentí como si me dieran una bofetada, tan fuerte que me quedo cosquilleando la cara. Lo miraba sin ninguna expresión clara en mi rostro.
— Espero que esto no dañe nuestro compromiso.
— ¿Qué?
BY ROSALINE:
— Vine por Kim –le dije a Tom presionando el botón eléctrico.
— Pasa –me dijo y enseguida escuché un pitido y las puertas se abrieron.
Al parecer el nuevo jardinero que contrataron es un experto porque el jardín está de maravilla, no lo pude apreciar bien desde afuera. Mientras caminaba a la puerta de entrada de la casa, contemplaba el perfecto jardín que ahora tienen los Kaulitz. El nuevo jardinero había cortado el césped tan bien que parecía una alfombra verde, estaba admirando o estaba intentando pasar el tiempo.
— ¡Rosaline! –escuché a Kim y la vi colgada en la manija de la puerta blanca de madera.
— ¡Hey! –aceleré mi paso para llegar a ella más rápido y abrazarla - ¿Qué haces aquí y no tu padre o Bill? –dejé de abrazarla.
— Estaba esperándote, ya quería que llegaras para irnos.
— ¿Qué? ¿Por qué? ¿Tienes algún problema con tu papi?
— No, solo que… -miró hacia atrás, yo también hice lo mismo y vi a Bill.
— Hola –me dio un beso -¿Quieres pasar?
— Sí.
Bill abrazó mi cintura mientras yo sujetaba la mano de Kim, ella caminaba con pocas ganas hacia la sala y cuando llegamos descubrí la razón por la que Kim estaba tan ansiosa de irse.
— Hola –saludé a Tom y a Ría.
— Hola –me dijo ella, Tom tan solo movió la cabeza en señal de saludo.
Miré a Kim, estaba incomoda he inquieta, tan solo miraba al piso.
— Yo solo vine a llevarme a Kimmy.
— ¿Qué? ¿No quieres quedarte? Esta mañana me dijiste que sí –le dijo Tom con voz dulce.
— Ya me quiero ir –le contestó de forma fría.