My Little Girl
Capítulo 11
BY ROSALINE:
— Debe
extrañar a su mamá –dije para que Tom no se sienta mal.
— Si
eso es –dijo Bill luego miró a Kim y le sonrió –Nena ve a traer tu mochila y yo
las iré a dejar ¿De acuerdo?
Kim
dejó de mirar al piso para mirar por un segundo a su padre y luego miró a Bill.
— De
acuerdo.
Solté
su mano y ella se fue corriendo.
— Voy a
esperarla en la puerta, nos vemos –me despedí.
Bill
caminaba junto a mi muy pensativo, abrió la puerta y se apoyó en el marco de
esta.
— ¿Qué
es lo que paso? –le pregunté.
— He
notado que Ría no le agrada a Kim.
— ¿Por
qué dices eso?
— Hace
un par de horas antes de que llegara Ría –me miró –Tom estaba con Kim, él le
estaba enseñando con la acústica, yo estaba con ellos, luego Ría llego… -miró
hacia atrás asegurándose de que no haya nadie –Kim es una niña muy…muy madura para
su edad, piensa como si tuviera 17 o 18 años o hasta más, su forma de pensar es
muy impresionante, me sorprendería si un día la viera actuar como una niña
caprichosa… hoy actuó muy extraño. Cuando Ría llego y saludó a Tom… la pequeña
hizo un gesto que… que dio un poco de riza, pero demostró que no quiere a Ría
junto a Tom.
— Es…
debe estar un poco celosa, es su padre y…
— Eso
pensé al principio, pero luego ella no decía nada, ni se movía. Tom hablaba con
Ría y a Kim parecía molestarle cada vez que hablaba Ría –quise reír pero al ver la seriedad de Bill lo evité
–No sé si Tom lo notó ya que estuvo con Ría… Kim se apartaba de él cada vez que
intentaba cargarla o abrazarla, Kim no quería estar cerca de Ría.
— ¿Ya
nos vamos? –escuché a Kim.
— Sí –
dije, vi que detrás de ella venía Tom.
— Rosaline
¿Puedes decirle a Taty que necesito hablar con ella? –dijo.
Mis
ojos se abrieron y mis nervios se pusieron de punta “Tom lo sabe”
— ¡¿Sobre
qué?! –lo dije tan asustada que Tom y Bill me miraron.
— Sobre
el asunto de asumir mi paternidad legalmente, lo hemos pospuesto por mucho
tiempo.
— Mhhh
–“¿Y ahora cómo va a hacer cuando se
entere que Taty se va a casar con Ryan” pensé –Ok.
Sujeté
la mochila de Kim y ella abrazó la pierna de Bill cuando Tom quiso despedirse
de ella.
— Está
cansada –le dije a Tom al verlo preocupado por la actitud de Kim, no quisiera
que esto complique su relación con Ría.
Miré a
Kim, estaba dormida en el asiento de atrás, luego miré a Bill mientras él
conducía.
— ¿Qué
pasa? –dijo sin dejar de ver la autopista.
— Taty
se va a casar con Ryan…
— ¡¿Qué?!
–me miró con los ojos muy abiertos he inmediatamente volvió a mirar a la pista.
— Y
está embarazada…
— ¡¿Cómo?!
–sus ojos estaban a punto de salirse de sus órbitas.
— Es de
tu hermano… ¡Mira al frente!
— ¿Cómo
es que está embarazada de mí hermano?
— ¡Shh!
–miré atrás para ver que Kim no se había despertado –Por favor prométeme que no
le dirás a nadie sobre esto ¡Prométemelo!
— Ok,
ok… ¡No! ¿Por qué no puedo decirle nada a Tom? Mi hermano tiene que saberlo.
— Por
favor Bill.
Bill se
quedó callado, me miraba de reojo y luego suspiró.
— Te
prometo que no le diré nada a nadie.
— Hace
tres semanas Tom y Taty tuvieron….
— ¿Hace
tres semanas? –se quedó pensativo.
— Sí
¿Por qué? ¿Pasa algo?
— Tom
estaba raro.
— ¿Raro?
— Tom
estaba molesto y parecía que quería que yo trajera a Taty a nuestra casa.
Supongo que para hablar con ella.
— Uhm…
ella me dijo que se había ido molesta porque Tom se puso a hablar por teléfono
con Ría.
— Entonces…
¿Kim llevará el apellido de Ryan?
Regresé
a mirar a Kim, aún seguía dormida, al menos ella está tranquila, ahora.
BY TOM:
— Ya es
tarde, es mejor que me valla –me dijo Ría.
— ¿No
piensas quedarte? Mi hermano de seguro saldrá con Rose.
— Ehm
no, estoy un poco cansada.
Noté
que no estaba cansada, sino desanimada. Últimamente está actuando muy extraño,
la noche anterior cuando salimos estaba bien y ahora está muy distante.
— Nos
vemos otro día –colgó su bolso en su brazo.
— Quédate
esta noche.
— Hoy
no, tal vez mañana.
— Ok,
vamos y te dejo.
No me
gusta rogar a nadie, así que sin insistirle más fui a dejarla en su auto. Ella
tenía una gran expresión de incomodidad y yo estaba preocupado por la forma en
cómo se fue Kim.
BY TATY:
— Entonces
nos vemos mañana…
— ¿Mañana?
— Sí,
tenemos que ir a organizar citas con un Doctor, empezar con la organización de
la boda y con todo lo demás.
Lo miré
apretando los labios para luego torcerlos a un lado.
— ¿Estás
seguro que quieres seguir con esto?
— ¡Sí!
Yo te amo, y lo demás está olvidado… sería mejor no hablar de eso nunca.
Salí
del auto y cerré la puerta para mirarlo y despedirme con una pequeña sonrisa en
mis labios, le di media vuelta al auto para estar junto a la ventana de Ryan.
— Nos
vemos mañana –besé su mejilla.
Entré a
mi casa, dejé mi chaqueta y mi bolso en un sillón que está frente al televisor.
Luego solté un gran suspiro y me senté en el sillón.
— ¡Hola
mami! –me asustó el grito que pegó Kimmy.
— Hola
cielo… ¿Kim? ¿Qué haces aquí? –le pregunté después de haber besado su mejilla
–Pensé que esta noche te ibas a quedar con Tom.
— Él
estaba ocupado y yo quiero estar contigo.
— Oww
tan linda –la abracé -¿Tu tía está aquí?
— Aquí
estoy –Rosaline traía una lata de Coca-Cola en sus manos.
— ¿Qué
pasó con Tom? –le pregunté en cuanto se sentó.
Ella me
miró con unos grandes ojos y luego miró a Kim.
— Estaba
con Ría… y Kim quería estar contigo.
— Ah…-miré
a Kim -¿Por qué no vas y traes tus cuadernos para revisarte las tareas?
— Ya
mami –me contestó y salió corriendo.
— ¿Qué
pasó con Ryan?
— No
preguntes.
— ¡¿Se
enojó mucho?!
— ¡No
lo sé! Ese es el problema.
— Dime
qué fue lo que te dijo.
— Que
no quiere que nuestro compromiso se arruine.
— ¡¿Qué?!
— Después
de que le dije que lo engañé con Tom. Ryan me dijo que también me había
engañado con Denise.
— ¿Le
dijiste que estás embarazada?
— ¡Sí!
— No me
digas que Denise también está embarazada.
— ¡No!
— ¿Por
qué quiere seguir con la boda?
— Me
preguntó si yo ya se lo había dicho a Tom, y si yo lo amaba.
— ¿Qué
le dijiste?
— Qué
todo pasó de repente… que no hemos hablado con Tom desde entonces.
— Creo
que debes calmarte, estas pálida –me dijo Rosaline, le hice caso porque estaba
empezando a marearme.
Escuché
mi teléfono y lo saqué de mi bolsa.
— ¿Hola?
–dije al contestar.
— ¿Señorita Tatiana Morocho?
— Ehm…
sí ¿Con quién hablo?
— Buenas noche, le hablo del consultorio del
Doctor Francis, necesitamos que venga, hay un error con sus resultados.
— ¿Puedo
ir ahora?
— Sí, lamentamos los inconvenientes.
Después
de haber cortado miré a mi amiga. Ella también me miraba.
— ¿Quién
era?
— Del
hospital, me dijeron que tengo que ir, ocurrió un error con los resultados.
***
Rosaline
estaba sentada junto a mí sujetando mi mano, sabía que estaba preocupada por lo
que estaba pasando, mientras veníamos en el auto conversábamos con Rosaline
sobre la gran desilusión que se me estaba formando en el pecho si me dicen que
no estoy embarazada. Kim por suerte se había quedado dormida y Bill se quedó
con ella en la casa.
— No
sabe cuánto sentimos esta confusión –nos dijo el doctor.
— ¿Confusión?
–le preguntó mi amiga.
— Sí,
otro ginecólogo también tenía una paciente que tiene casi el mismo tiempo que
usted, la que se encarga de imprimir los resultados confundió los nombres, pero
nos dimos cuenta cuando la otra paciente dijo que había un error con el número
de bebés.
Saqué
el sobre y se lo di al doctor.
— Después
de que se fueron la otra paciente regresó y nos dijo que ella espera un bebé no
dos, y usted espera dos bebés.
— ¡¿Dos?!
–mi amiga estaba más impactada que yo.
— Sí,
nuevamente le pido…
— ¡Vas
a tener dos hijos! –me gritó mi amiga emocionada.
Sonreí
inconscientemente.
— ¿Llorar
de emoción? –me preguntó con una inmensa sonrisa.
— Sí.
Siempre
había querido tener hijos gemelo, pero cuando tuve a Kim creí que iba a ser mi
única hija, pero al saber que voy a tener dos hijos mis problemas se esfumaron
de mi cabeza.
Cuando
llegamos a nuestra casa, aún estábamos emocionadas por la mejorada noticia.
— ¿Qué
pasó? –nos preguntó Bill.
— El
ginecólogo confundió los resultados –le dijo mi amiga.
Caminé
hacia Bill y quedamos cara a cara.
— ¡Voy
a tener dos bebés! –le dije.
Bill me
miraba impresionado.
— Bill
¿Me escuchaste?
— Sí
–pasó una de sus manos por su cabello –Pero… ¿No piensas decirle a mi hermano?
Le iba
a contestar, pero me quedé callada, Bill tiene razón debo decírselo a Tom, pero
no sé cómo y no creo que ahora sea el momento.
— Sí,
pero después…
— ¿Cuándo
es después?
— No lo
sé Bill, ahora no quiero hablar de eso.
— Mi
hermano mañana quiere firmar los papeles de paternidad.
— Lo
sé, Rosaline ya me lo dijo.
— ¿Cómo
vas a hacer cuando te cases con Ryan?
Miré a
mi amiga enojada.
— ¿Sé
lo dijiste?
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