My Little Girl
Capítulo 9
BY TATY:
Los dedos de su mano se enredaban en mi
cabello, con su otra mano apretaba uno de mis pechos, su cuerpo chocaba contra
el mío, cada vez nos hundíamos más y más al mar del placer para ser ahogados
por olas de lujuria y deseo.
Lo hicimos en cada rincón de su cama,
acarició cada centímetro de mi piel, hizo que mis labios enrojecieran y
ardieran a causa de sus desesperados besos.
Terminamos ahogados por las aguas salvajes
del mar de placer, rendidos flotábamos sobre las aguas. Tom no dejaba de
desarme.
Con su beso hizo que me transportara aun
mundo paralelo lleno de fantasía y placer.
Escuché su teléfono y entonces el “mágico”
momento acabó, Tom cogió su teléfono y…
— Mierda… -susurró.
No soy curiosa pero apenas mire decía
“Ría” y su nerviosismo era vidente.
— Tengo que…
— Contesta. Ella es tu novia –dije.
Nos miramos fijamente, pero aparte mi
mirada para enredar mi cuerpo en las sabanas, para levantarme de la cama y
buscar mi ropa que estaba por el piso.
Escuché como Tom hablaba con ella.
En cuanto la puerta se cerró volví a la
realidad. Negué con la cabeza y empecé a vestirme.
7 SEMANAS DESPUES:
— ¿Qué tal si vamos al parque? –le dije a
Kimmy.
— No.
— ¿No? ¿Por qué?
— Porque también quiero ir con papá.
— Kim, tu papi está con Bill, ambos están
ocupados con la banda, lo verás más tarde.
— Van dos días que no lo veo.
— Pero te llama.
— Sí, pero no es lo mismo.
Me senté junto a ella.
— Ya mismo es San Valentín… ¿Por qué no
vamos a ver algo para que le hagas un regalo a tu papi?
— Sí.
Mostró una amplia sonrisa.
Fui a buscar una chaqueta para mí en mi
habitación, luego fui a la habitación de Kim a buscarle una chaqueta. En cuanto
le puse su chaqueta la cargué para así salir.
— ¿Tienes alguna idea de qué le quieres
hacer? –dije mientras conducía.
— Uhm no –dijo mirando su teléfono, aun no
aprende a usarlo, aparte de que no le interesa usarlo.
— ¿Qué tal si también le compramos algo a
Ryan?
— Está bien.
La miré preocupada, de hecho ya me sentía
mal desde que se quedaba despierta hasta bien tarde esperando a que su papá la
llame. Tom y yo ni siquiera nos miramos, Rosaline es quien va a dejar a Kim con
Tom.
Vi una gran tienda de herramientas para
artesanías, me estacioné al frente de la tienda.
— Mira si te sirve algo para que hagas tus
regalos –le dije soltando su mano para que corra por la tienda.
Yo me quedé parada junto a una señora que
estaba embarazada, ella tenía una gran panza.
— ¿Cuándo nace? –le pregunté y ella me
miró sonriente.
— En una semana, últimamente está muy
inquieto.
— ¿Va a ser niño o niña?
— Niño, en cuanto tuve los síntomas empecé
a rogar que sea niño, mi esposo y yo tenemos muchas niñas.
Ambas reímos.
— Felicidades –le dije.
Iba a caminar hacia mi hija hasta que
recordé lo que me dijo la señora «Cuando
tuve los síntomas empecé a rogar que sea niño» «Cuando tuve los síntomas» “Síntomas”
“¡Síntomas!” Me detuve en seco, llevaba un retraso en mi menstruación y últimamente
he estado vomitando.
— ¡Kim! –llamé a mi hija y esta vino
corriendo hacia mí.
— ¿Si mami?
— ¿Ya tienes todo lo que necesitas?
— Sí –me dijo y me mostró una canasta de
cosas.
Fuimos hasta la caja pagamos todo y luego
llevé a mi hija al auto. Mientras metía las cosas en la parte trasera del
vehículo vi que había una farmacia en la esquina. Cerré la puerta y fui hasta
la ventana de mi hija.
— Quédate un instante aquí ¿Si?
— ¿Adónde vas?
— Vuelvo enseguida –le dije.
Corrí hasta la farmacia, caminé por los
pasillos lentamente hasta que llegué a la sección donde hay cosas sólo para
bebés, vi una prueba de embarazo y la cogí, fui a pagarla y regresé al auto.
Para no escuchar mis pensamientos le puse
el CD del cantante favorito de Kim a un elevado volumen, también me ayudaba el
que mi hija cante a gritos.
En cuanto llegamos abrí la puerta de la
casa y llevé a Kim a la sala.
— Aquí tienes todo si quieres empieza a
hora o mira algo de televisión.
— Sí mami.
Besé su frente y fui a encerrarme en el
baño.
***
Había seguido al pie de la letra todas las
indicaciones de la prueba de embarazo, pero aun así pensaba que la respuesta
estaba mal.
— No, no, ¡No! Esto no puede estar pasando
–me repetía una y otra vez.
Me senté en el piso del baño y leí
nuevamente las instrucciones.
— ¡Mami! ¿Estás bien mami? –escuché a Kim.
— Tranquila nena, mami solo está lavándose
la cara… tranquila ve a jugar en tu habitación.
Empecé a agitar la caja en mi cara para
ventilarme un poco, me sentía muy acalorada. Además me entraron unas grandes
ganas de vomitar.
Al salir del baño, encontré a mi hija
mirando una película mientras dibujaba y pegaba en una hoja de cartulina. Fui a
la cocina para hacerle algo de comer.
— Mierda –susurré al sentir que me corté.
Abrí el grifo y puse mi dedo para que se
quitara la sangre, al ver que no se detenía me lo envolví con una toalla de
papel.
— Hay que torpe –me dije.
— ¡Y llegue! –escuché a Rosaline.
— ¡Hola! –la salido Kimmy.
Escuché como ambas hablaban sobre lo que
Kim estaba haciendo, y yo en la cocina estaba preguntándome si contarle o no a
mi amiga que estoy embarazada.
— ¿Y tú? ¿Qué haces? –me preguntó mientras
entraba a la cocina.
— La cena para Kimmy y para ti.
— ¿Tú no tienes hambre?
— Uhm no.
Me miró por un instante.
— Dime que tienes.
— Vamos a mi habitación.
Rosaline me siguió hasta mi habitación y
se sentó en mi cama.
— ¿Y bien? ¿Me vas a decir qué es lo que
tienes?
— Estoy embarazada.
— ¿Qué? –dijo con la boca abierta -¿De
quién?
— ¿Cómo que de quién? Pues de Ryan.
— ¿Estas segura? Porque hasta donde yo sé
también tuviste una noche con Tom.
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